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Vida: Celebrando los 40 años de la C.N.D. por Carolina

Uno de los propósitos del coreógrafo ha sido mostrar a un elenco poderoso pero nunca llevando al cuerpo a algo tosco u ocasional.

Carolina Burgos

“El arte siempre es de las cosas menos importantes en la mayoría de los países y la danza aún más. Estoy convencido de que tuvo que haber un trabajo más allá del escenario para sostener una compañía por 40 años”. Pepe Hevia.

 

 

El 10 de julio de 1979, la Compañía Nacional de Danza (C.N.D.) nace bajo la dirección de la visionaria maestra Elena Gutiérrez. Este año, la Compañía cumple 40 años de existir, vibrar y bailar, qué mejor manera de conmemorar estas cuatro décadas si no celebrando la vida. Este próximo 10 de julio la C.N.D. estrenará su espectáculo Vida, una obra creada por el reconocido maestro y coreógrafo cubano, Pepe Hevia. 

 

En el 2013, Pepe montó la obra Cuerpo TransLúcido para la Compañía, haciéndola meritoria del Premio Nacional de Danza a Mejor Coreografía. En esta nueva ocasión, el creador tiene la oportunidad de volver a trabajar con gran parte del elenco de hace seis años, dándole continuidad a esa experiencia previa tan especial. “Me siento afortunado de ser elegido entre tantísimos creadores nacionales e internacionales”, confesó Pepe. 

 

Este montaje trajo consigo diversos retos. De acuerdo con Pepe, uno de ellos ha sido el verse obligado a realizar un estudio exhaustivo de la trayectoria de la Compañía. Es muy diferente escuchar sobre las coreografías bailadas en las últimas cuatro décadas, a poder observarlas por él mismo a través de videos. “Más allá del despliegue creativo, es maravilloso entrar a la memoria e intimidad de una Compañía”, comentó Pepe.

 

Otro reto, que fascina al creador, es el “no encontrarse al equipo ideal”, a nivel de fisicalidad. A manera que profundizó en el proceso investigativo y creativo, encontró otros aspectos ideales que posiblemente “el equipo perfecto” no tendría. “Esta es una de las cosas complejas y bellas que tiene este elenco”, añade Pepe.

 

Para nadie es noticia la diferencia generacional que existe en el elenco. Pepe lo define como “un abismo que hay entre las generaciones” lo cual hace parte de la labor encontrar la manera de unificar estas texturas emocionales e intelectuales. También plantea como desafío el cómo conducir a los más jóvenes a admirar a los más veteranos, apreciando otras cosas maravillosas sin necesidad del virtuosismo. “Hay que enseñarle a los jóvenes esto porque si no se les enseña, ¡no saben! Pareciera que sí, pero no. Claro, estos jóvenes que tenemos son sensibles y talentosísimos y es muy fácil conducirlos a esto”, comparte Pepe.

 

Como creador, otro gran reto ha sido reencontrarse con sus orígenes, con las técnicas que estudió de pequeño y que se han ido quedando en su proceso, masterizadas dentro de su movimiento. Ha sido un rescate de todas las tendencias, en primer lugar, el ballet clásico que marca la línea técnica “más inteligente que jamás haya existido”, según Pepe. Luego, el moderno, el post moderno, después, el contemporáneo y todo viene del mismo origen: el ballet. “Nada sale de la nada, todo se transforma a algo más”, aclara Pepe. 

 

Vida es la primera obra en la que Pepe Hevia “contamina” su lenguaje haciendo referencia y reverencia a citas de la danza clásica, moderna, contemporánea, e incluso, la danza afrocubana. Pero, ¿de dónde sale todo? De su estilo Heviano, de su universo. “La Compañía Nacional de Danza de Costa Rica es una de las Compañías más arriesgadas que conozco. En sus 40 años ¡han pasado por un millón de estilos!”, comentó Pepe. Desde coreografías modernas hasta obras muy performáticas, la Compañía se ha caracterizado por hacerle frente a cualquier estilo y reto que le propongan. 

 

A pesar de los nuevos desafíos en este proceso creativo, existen aspectos que marcan el sello Heviano. Vida no es una historia cronológica, Pepe se caracteriza por crear piezas poéticas y oníricas, en donde el lenguaje de movimiento y el cuerpo están por encima de todo. Por supuesto, el trabajo de la banda sonora, especialidad de Pepe, cumple un papel fundamental en la obra y en esto se basa su dramaturgia. 

 

Uno de los propósitos del coreógrafo ha sido mostrar a un elenco poderoso pero nunca llevando al cuerpo a algo tosco u ocasional. Pretende crear un viaje coreográfico con texturas emocionales continuas, en dónde el espectador pueda observar el riesgo que toman los bailarines de interpretar y defender el lenguaje de una forma muy exquisita. En Vida, no hay nada casual.

 

Podrán presenciar esta obra maestra el 11, 12 y 13 de julio a las 8:00 p.m. y el 14 de julio a las 6:00 p.m. en el Teatro de la Danza. Para más información, visiten nuestra Agenda de Danza