← volver al inicio


¡Vamos Carolina! por Carolina

Debe de haber una sinceridad sana para poder dar una opinión sin destruir.

Carolina Burgos

Como usualmente me gusta hacer, antes de ir al espectáculo de UNA Danza Joven investigué un poquito sobre las coreografías que se iban a presentar. Me encontré con este artículo escrito por Ana Beatriz Fernández González para SEMANARIO UNIVERSIDAD titulado “Danza joven se transforma con pedagogía” en el cual no sólo explica un poco sobre la temática de las coreografías, sino que hace hincapié en que para esta temporada los creadores se enfocaron más en el proceso que en el producto. Esto me llamó mucho la atención por dos razones, la primera porque rara vez se menciona esto sobre algún espectáculo, el hecho de querer enfocarse en el aprendizaje y no sólo en el producto artístico, en especial para estudiantes como lo son el elenco de UNA Danza Joven. Y, la segunda razón porque creo que esto presentaba un gran reto, el absorber el proceso de cada coreografía que trataban temáticas tan diferentes.

En este link pueden encontrar el artículo:

http://semanariouniversidad.ucr.cr/cultura/danza-joven-se-transforma-pedagogia/ 

Se presentaron cuatro coreografías en total, “Síndrome de separación” de Alex Catona, “Nava Rasa” de Andrea Vargas, “Raíces Elementales” de Erika Mata y “Queda” de Andrea Catania. Hago un paréntesis para aclarar que no pude ver la coreografía de Alex ya que en el afiche no especificaba que ésta se iba a estar presentando afuera del teatro y antes que las demás obras, por lo que yo llegué a las 8pm y ya había acabado; entonces me referiré solamente a las otras tres obras restantes.

Nava Rasa” es una obra sumamente hermosa, contiene imágenes verdaderamente bellas que enganchan casi instantáneamente al espectador. No sé si será por el hecho de que en Costa Rica no estamos acostumbrados a ver espectáculos de danza Odissi o Kathak, pero me gustaría públicamente felicitarlos por su interpretación en esta obra. 

Cuando yo estaba en la Escuela de Danza recibimos en una ocasión un par de clases con Andrea Vargas en las cuales nos enseñó (o nos intentó enseñar) un poco de estas danzas… creo que no es sorpresa confesarles que fuimos un fracaso. Para los que no saben, son danzas sumamente difíciles y altas en técnica; desde la posición de la cabeza, la dirección de la mirada, el movimiento de las manos y los dedos, y todo tiene un significado. No obstante, al ser grandes en belleza y en dificultad debo decir que UNA Danza Joven la bailó a cabalidad. Claro, si quisiera ponerme muy delicada puedo decir que al final de la coreografía los unísonos se desdibujan un poco debido a la velocidad que van adquiriendo, pero eso no quita mérito a que fue una obra reventada en aplausos.

Por otra parte, creo que ya en otra ocasión les había mencionado que en lo personal detesto cuando me cuentan de qué se va a tratar una obra y no dan espacio para que el público forme sus propios criterios; lamento decirles que “Raíces Elementales” cayó en esto. En el artículo mencionan que la temática se basa en los 4 elementos naturales (tierra, agua, viento y fuego), en la sinopsis del programa de mano vuelven a mencionar estos elementos, y cuando se abre el telón lo primero que se ve en escena es un poco de tierra, unos baldes con agua, unos abanicos y unas bengalas. Así mismo, poniéndome muy honesta, la obra me llegó a aburrir porque me resultó obvia. Había una escena para cada elemento, seguido de una música que no complementaba la coreografía sino que resaltaba lo que ya era obvio, como cuando se escucha la lluvia cayendo. No obstante, quisiera resaltar a la bailarina Alejandra Núñez quien durante toda la obra manejó muy bien su energía, su técnica no la defraudó y la percibí honesta con lo que nos estaba presentando a la audiencia.

Queda” parte de las experiencias sufridas por los estudiantes en su paso por la Escuela de Danza y los desnuda ante el público; son tal y como son, sin cosas añadidas. Su recurso principal es el texto, sin embargo está el movimiento suficiente y necesario para completar la obra; no es movimiento por poner movimiento, hay una investigación de sensaciones, y se puede observar que es algo que le surge a los intérpretes desde su interior.

Yo no sabía si reír o llorar, en momentos me estallaba en carcajadas (creo que Andrea Catania que estaba sentada a dos asientos míos se dio cuenta) y había momentos en los que me identifiqué tanto que quería soltar mis lágrimas. Es una obra con chistes internos que sólo los que pasamos por los estudios de la Escuela de Danza UNA entenderíamos, pero también hay aspectos que apelan a la memoria de cualquier persona que haya tomado la decisión de hacer de la danza su carrera profesional. Y, es increíble saber que todavía hay una manera tan devastadora de enseñar y formar estudiantes. ¡Por el amor a Dios! ¿Verdaderamente creen que el decirle a una persona que parece un ayote lo va a hacer mejor profesional? Confieso que a veces la Escuela me pareció maternalista y majadera aceptando trabajos que tenían como fecha límite el semestre anterior, no eliminando los exámenes a esos estudiantes que claramente copiaban o cuando el favoritismo era el pan de cada día; por lo que una mano dura fue lo que creo que hizo falta (al menos en mi generación) para formar bailarines que no sólo supieran bailar sino que tuvieran carácter, disciplina y responsabilidad, presentándose como artistas de altura ante la sociedad. Pero, la clase de comentarios que evidenciaron los estudiantes de danza que en estos momentos cursan su carrera, verdaderamente encienden una alerta roja hacia un estudio para ver el trato que se está dando. Entiendan, el tomar esta actitud crea un aire de aceptación en el medio y estos estudiantes siendo el futuro de la danza en Costa Rica llegan a copiar el patrón.

Ojo, que no sólo son las cosas malas que se dicen, porque así como me han dicho que mi panza es un flan, me han dicho que he salido “hermosa” en cada una de las coreografías en las que he bailado en mi vida; y estoy segura que a ustedes les pasa lo mismo (porque todos salimos bellísimos en todas las obras). Debe de haber una sinceridad sana para poder dar una opinión sin destruir. Y, así como me han dicho comentarios groseros he recibido comentarios muy buenos, que parten del conocimiento y sabiduría de los que fueron mis profesores. Sería injusto no mencionar esto ya que el propósito no es dejar a los maestros como seres malévolos, sino solamente señalar aquello que no está correcto.

Y, como me sentí tan identificada con ustedes colegas de UNA Danza Joven, aquí les dejo unos cuantos comentarios que me dijeron a mí y a otras bailarines que quisieron contribuir con este post: (no pongo los buenos porque no quiero que me tachen de sapa)

 

Carolina Burgos - egresada de la Escuela de Danza, UNA.

1.    Mmmm… sus piernas están relativamente bien. Mi mayor problema es con su torso.” - y fue la única observación que me dio del examen

2.    mientras me daba palmaditas en la panza “¿Comiste mucho en el recreo verdad?” - había comido un banano y agua

3.  hablándole a otra compañera – “Tu abdomen es bastante fuerte, no es como el de ella (señalándome a mí) que claramente tiene problemas.”

4.    “usted es de las peores de la clase y no creo que vaya a pasar el año.” - no era ni julio

 

Melissa Montero – egresada de la Escuela de Danza, UNA, y bailarina de C.C.D.U.

1.    “Yo no sabía que usted tenía esas piernas, con ese cuerpo”

2.    “Usted es una estrella Melissa, sólo le hace falta bajar de peso”

3.    “La más liviana arriba! Las demás alzan.”

4.    “Yo no sabía que usted podía hacer esas acrobacias con ese cuerpo” - de parte de un colega

5.    “Nos encanta que estés más delgada, de eso se trata, por ahí vas!” – tenía 15 años y no estaba comiendo

6.   “Durante una coreografía, en donde una escena consistía en pelear con una compañera, ella hizo un gesto de gordura abriendo sus brazos e inflando sus cachetes”

 

Valeria Espinoza – egresada de la Escuela de Danza, UNA.

“Usted sería de las mejores si bajara de peso”

 

Paula Herrera – egresada de Danza Abierta

1.    “Se empieza a bailar desde la clase”

2.    “Talento es trabajo”

3.    “Haga lo que quiera, pero no haga cualquier cosa”

 

Marilia García – egresada de Danza Abierta

1.    “Que es lo peor que pueda pasar”

2.    “Unicamente de la danza contemporánea no se puede vivir”

 

Para finalizar, quisiera felicitar el trabajo no sólo de los bailarines sino de Rodolfo Seas y Fito Guevara, encargados del proyecto de UNA Danza Joven, verdaderamente creo que se están viendo buenos frutos en escena. Espero que continúen con esta clase de procesos que no sólo son enriquecedores para la formación profesional de los estudiantes, sino para el público también. Admito que salí impresionada con el elenco de UNA Danza Joven, no precisamente con su técnica porque el tener extensiones, una espalda flexible o poder hacer grandes saltos está sobrevalorado. Chicos y chicas, sepan que esto es más común de lo que creen, pero ese elemento extra que los vi dar en las tablas, es lo que verdaderamente captura el ojo del espectador. ¡Bien hecho!

  

Temporada de UNA Danza Joven, 2016

Lugar: Teatro de la Danza

Fecha: 13 de agosto.

 

Coreografía: “Síndrome de separación”

Coreógrafo: Alex Catona

 

Coreografía: “Nava Rasa”

Coreógrafa: Andrea Vargas

 

Coreografía: “Raíces Elementales”

Coreógrafa: Erika Mata

 

Coreografía: “Queda”

Coreógrafa: Andrea Catania