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Utopía/Paraíso/Vida: la vida misma en escena por Carolina

Se mantuvo un mismo lenguaje de movimiento a lo largo de obra, pude ver a los intérpretes detrás de la danza y siempre se evidenció a Pepe.

Carolina Burgos

Dirección y coreografía: Pepe Hevia,  Intérpretes: William Retana y Juan Leiva. Asistente de dirección: Daniel Corea. Creación videográfica: Roberto Chavarría. Vestuario: Jhon (Napoleón Quesada). Iluminación: Pepe Hevia y Luis Romero. 

 

El domingo 17 de febrero asistí a la última función de Utopía/Paraíso/Vidade la agrupación independiente 33 Danza. Esta coreografía fue creada por Pepe Hevia, maestro y coreógrafo cubano, especialmente para los bailarines William Retana y Juan Leiva. Tuvimos la oportunidad de ser colaboradores para esta temporada, lo cual significó una gran oportunidad, no solo para conocer el proceso de una manera más cercana, sino para tener contacto con el creador y sus intérpretes.   

 

Precisamente, por haber estado tan cerca de este montaje, me propuse no tener expectativas del producto escénico, pero debo admitirles que me fue imposible. El haber tenido esta cercanía e incluso haber tomado una de las clases del coreógrafo, creó en mi mente una idea de lo que iba a presenciar y confieso que el producto final fue muy similar a lo que tenía pensado. 

 

Para aquellos que no saben, Pepe ha creado un estilo de movimiento conocido como Heviano.l menciona que el punto de partida para sus creaciones comienza en el entrenamiento, por lo que, desde ahí, inicia el trabajo de dicho estilo. Por esto, quisiera comentarles sobre el lenguaje utilizado en la obra, ya que es un gran ejemplo del perfecto balance entre lo propuesto por el creador y la manera de moverse de los bailarines.

 

El gran reto para 33 Danza fue aportar a la obra como intérpretes y artistas pero siempre reflejando al coreógrafo en todo lo que hacían.ebo decirles que esto se logró. Se mantuvo un mismo lenguaje de movimiento a lo largo de obra, pude ver a los intérpretes detrás de la danza y siempre se evidenció a Pepe. Aprovecho para resaltar la gran interpretación de Juan quien capturó mi atención durante toda la obra.

 

Confirmo mi pensamiento de que el movimiento es el pilar de la danza, por lo que al ver la puesta fue suficiente para proponer la temática deseada y respaldar Utopía/Paraíso/Vida. Pepe se apoyó en el recurso videográfico al proyectar imágenes de nuestra capital y de un campo de flores amarillas que representó, simplemente, una herramienta más atinada para continuar proponiendo desde el cuerpo. En ningún momento este recurso fue protagonista de la obra, lo cual agradecí muchísimo. Ojalá nos sea de ejemplo para cuando deseemos crear utilizando algún otro recurso: el movimiento siempre debe ser el protagonista. 

 

La temática de la pieza era la vida y como espectadora pude presenciar diferentes escenas que me dieron la sensación de estar observando variados recuerdos de la vida de una persona y fue inevitable relacionarme con muchos de ellos. Resalto, en particular, la escena con el cello de fondo, ambos intérpretes se encontraban en las tablas realizando un dúo que cautivaron en su totalidad al público. Así mismo, la escena final con la proyección de las flores amarillas fue de gran belleza y emanó una sensación de paz. Me dije en ese momento: “esa es la utopía”.

 

Por una parte, la puesta escénica ayudó en gran manera a complementar la obra. El tipo y diseño de las luces, escogidas por Pepe y Luis Romero, sirvieron para crear diferentes ambientes acompañando de una manera muy integral las escenas. La utilización de las luces cuadradas (desconozco el término técnico), fue acertada y refrescante ya que como público no suelo verlas muy presentes en las propuestas.

 

La música escogida, su edición y el paisaje sonoro, creado también por el coreógrafo, fue un gran acompañante al producir hermosas y diversas sensaciones durante las escenas. Jugó un papel trascendental en Utopía/Paraíso/Vida,ya que gracias a ella el creador logró evocar una gama de sensaciones y emociones en los espectadores, de manera que, me atrevo a decir, la música fue protagonista junto con el movimiento. Pude evidenciar que, en efecto, Pepe buscar crear ambientes a través de la música en sus obras. 

 

Por otra parte, el vestuario a cargo de Jhon (Napoleón Quesada) estuvo muy atinado con la coreografía. Utilizó varias paletas de colores según las diferentes escenas entre los cuales resalto los marrones, amarillos, grises y las texturas florales, entre los cuales resalto los sacos floreados y el hermoso vestido usado por Juan en la escena de los aplausos. Así mismo, hubo varios cambios de vestuario durante los 40 minutos de la puesta, lo cual es otro aspecto que no suelo encontrarme al ver coreografías, especialmente dúos. Esto me hace pensar que, tanto el creador como el vestuarista, se tomaron el tiempo suficiente para meditar y escoger las vestimentas que fueran más apropiadas según los diversos momentos de la coreografía. Me pareció un vestuario sobrio, impecable y hermoso.

 

En general, Utopía/Paraíso/Vida fue una obra en donde todos los recursos congeniaron para crear una pieza realmente hermosa. Visualmente fue muy placentera, ya que todas estas herramientas cumplían su papel estrictamente necesario; no hubo un solo momento en el que como intérprete-espectadora pensara que algo estuvo de más. 

 

Los intérpretes demostraron gran dominio técnico y se evidenció la armonía en el proceso creativo entre ellos y su coreógrafo. Felicito y agradezco a los artistas de esta obra por presentarnos una pieza que rescata la manera personal de expresión, tanto de los bailarines como del creador. No todas las obras ni todos los artistas responden a las tendencias y modas de la danza, Utopía/Paraíso/Vida lo confirma.