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Un café con Sylvia Montero por Carolina

"Ahorita la Compañía es muy rica porque tiene mucha experiencia, tiene juventud y tiene una mezcla interesantísima para trabajar, y quiero fortalecerlo a nivel de proyectos." - Sylvia Montero

Carolina Burgos

Como con la mayoría de los entrevistados (as), nunca había tenido la posibilidad de hablar formalmente con Sylvia Montero, pero desde el momento en que se anunció su nombre como la nueva directora de la Compañía Nacional de Danza, supe que tenía que entrevistarla. 

 

Por lo que me compartió, Sylvia llegó con mucha seriedad y expectante a lo que significaba esta entrevista ya que no conocía la dinámica de esta sección. Para la tercera pregunta, sentí cómo se relajó y empezó a disfrutar de su café y de la conversación que se generó durante la hora y media que estuvimos juntas.

 

En esta entrevista, Sylvia comparte sus miedos y fortalezas como persona y nueva directora. Así mismo, nos comparte las necesidades que ella cree que son primordiales para la Compañía y cómo planea saciarlas.

 

Que la disfruten.

 

 

Contanos un poco sobre vos.

S/Soy la mayor de 4 hermanos y la única que se dedica al arte, a la danza específicamente. Crecí en una familia como cualquier otra de nuestra sociedad, padre y madre vivos todavía, que han sido bastión en toda mi vida tanto personal como profesional, al igual que mis hermanos. Nací en San José, mi primaria la hice en el Edificio Metálico, estudié en el Liceo de San José en Barrio México. Y, siempre con la danza presente en mi vida desde muy chiquita. Fui muy introvertida, tuve muy pocos amigos, tenía mis grupos pero siempre buscaba mi espacio de intimidad, me gustaba estar sola. 

 

En mi casa, al ser la mayor, tenía muchas responsabilidades. Mi hermano que me sigue, siempre andaba en la calle, y luego mis otras dos hermanas más pequeñas. Mis papás trabajaban todo el día y uno asume un rol, sin que me lo hayan impuesto, sino por colaborar; soy además muy protectora, soy signo Cáncer y no sé si será por eso, pero soy una persona que necesita cobijar y proteger.

 

Aparte de ser protectora, soy super sensible. Me casé muy joven, a los 20 años; en ese momento estaba en mi 4to año de la carrera de Danza, entonces entre terminar la universidad, mi matrimonio y el cambio en mi vida fue un torbellino muy intenso. Fue un cambio que no me esperaba. Aprendí mucho sobre la vida y sobre mí misma; actualmente divorciada. Tengo dos hijos que son mis luceros, amores y apoyos; uno de 30 años y otra 16 años. A ellos les debo gran parte de mi quehacer porque han tenido que luchar con una mamá de la danza, tuvieron que aprender y sobrellevarlo. Fue duro porque habían épocas en donde me distanciaba por cierto tiempo, en especial cuando me iba de gira, y eso creaba una ruptura del ligamen emocional que luego había que reconstruir cuando regresaba. Pero ha habido mucho entendimiento de ellos hacia mí, y viceversa. 

 

En este momento tengo una relación maravillosa y con otra madurez. Tengo grandes amigos de mi vida, que son importantísimos; aunque sea una persona muy solitaria o introvertida, he construido amistades de años.

 

Mi familia es muy importante, y vengo de una muy grande. Ahorita, entre mis hermanos, cuñados y sobrinos somos 2; uno de mis sobrinos se dedicó a tocar flauta traversa y estudia en Francia. Una persona que marcó mucho mi historia, es una tía del lado paterno que era una pintora y acuarelista maravillosa. Ella ya no está con nosotros pero comenzó un proyecto lindísimo, que todavía sigue, que crea exposiciones de arte en donde las obras son hechas por los niños del Hospital de Niños. El propósito es que la gente lo compre y de esta manera, hacer un aporte financiero importante a una sección en específico del Hospital. Me he reflejado mucho en ella y cómo ha sido.  

 

 

¿Cómo comenzaste en la danza?

 

S/Dicen las malas lenguas (jaja) que yo comencé a caminar a los 8 meses y medio, y que era terriblemente inquieta. No sé si fue porque caminé a tan temprana edad, que yo comencé a bailar, lo que fuera, en mi casa ponían música y yo bailaba.    

 

Mi primera experiencia, formalmente hablando, en escena fue en un programa de televisión hace muchos años que posiblemente muchos de los lectores no sabrán cuál es, que se llamó Chungalandia. Era un programa en donde los niños llegaban a cantar, bailar, recitar, cantar, y a participar en juegos. Una tía, del lado de mi mamá, me montó una coreografía con una canción de su época y yo bailé en el programa, y a pesar de que tenía a penas 5 años, me acuerdo perfectamente. Para mí, ese fue el lanzamiento a la danza, yo siento que ahí se soltó la loquilla

 

Cuando yo estaba en segundo grado, llegó una señora exotiquísima a la escuela, a ofrecer dar clases de expresión corporal y montajes para las diversas actividades de la institución. Yo, obviamente, siempre levantaba la mano para participar en todas las actividades.

 

Encontramos una academia de flamenco que quedaba en el Paseo de los Estudiantes, y Damaris Fernández fue su directora. Durante toda mi escuela, hice clases con ella. Damaris trajo a Cecilio Casas para que diera clases de ballet, y ahí comencé a hacer ballet. A partir de ahí, siempre tuve muy claro que lo que yo quería hacer era bailar. 

 

Estudié Danza en la Universidad Nacional y durante esa época se podía ser estudiante de la carrera de Danza en la U.N.A., al mismo tiempo que ser bailarina de la CCDUNA.

Inicié con Jorge Ramírez, quien creó la Compañía y fue mi maestro y tutor, me enseñó muchísimo de la vida en la danza. Bailé en Danza U.N.A. de 1981 a 1993.

 

 

¿Cómo describirías tu carrera como bailarina?

S/Intensa. De aprendizajes constantes, apertura a todo lo que se propone desde las direcciones, y apertura a los compañeros. De compañerismo profesional, amistades, tristezas y momentos complicados de vida en donde en ambas compañías encontré apoyos y solidaridad. Distanciamientos. Pero creo que todo esto ha sido lo que tuvo que ser, y por eso estoy aquí todavía. 

 

A nivel escénico, ha sido de grandes montajes, maestros y coreógrafos maravillosos; que si uno realmente se abre a eso lo vas a llevar en su vida profesional y personal. Tuve la gran dicha de tenerlos, de formarme y crecer profesional y personalmente con seres humanos maravillosos; hasta el día de hoy. 

 

 

¿Qué te motivó a asumir el puesto como directora de la C.N.D.?

S/Di un sí con muchas dudas porque no me lo esperé nunca. No fue algo que yo buscara, ni que se preparara bajo ningún aspecto, ni siquiera bajo las circunstancias que las que estábamos en la compañía, de incertidumbre y sin dirección. Nosotros como profesionales que somos, trabajando por una institución y por la danza que es lo que nos une. 

 

En el mes de julio la señora Ministra toma su decisión y me propone la dirección de la Compañía Nacional de Danza. Me toma por sorpresa, pero acepté.

 

Doña Sylvie es una persona muy agradable y que tiene claro lo que quiere, y ha sido un gran honor en que pensara en mí para este puesto. Y ahí comencé con mis propios demonios con respecto a este ofrecimiento, pero le dije “sí, yo lo acepto”.

 

 

¿Cuál es tu principal miedo o preocupación ante esta responsabilidad?

S/Son preocupaciones para ocuparse. No son preocupaciones de “si puedo o no puedo”. Sí puedo, eso lo tengo claro. Por ejemplo, administrativamente, el funcionamiento administrativo; con esto quiero decir normas, leyes, artículos, a todo nivel, no solo en el quehacer artístico de la compañía, sino todo lo que implica y se relaciona legalmente con la institución en la que estoy porque además está el Ministerio y el Teatro Popular Melico Salazar. Las normas de contratación para un bailarín, la situación del elenco estable, cómo puedo comprar un producto que se necesita; toda esta parte administrativa ha sido todo un reto que lo he manejado a paso lento. Debo agradecer a todo un grupo de profesionales que laboran en la C.N.D. y en otras dependencias que me han enseñado con paciencia para sacar la tarea artística. 

 

A penas entrando, se tenía que presentar el presupuesto 2019; ese fue un reto impresionante pero siempre tuve a Cristina explicándome apoyándome, por supuesto yo teniendo claro qué es lo que voy a hacer. Cuento con el apoyo artístico de Alexander Solano como mi asistente y a todos mis compañeros bailarines de la C.N.D. que sin su apoyo sería muy difícil llevar a la Compañía adelante. 

 

 

¿Podrías compartirnos un poco de lo que viene para la C.N.D. en términos de dirección? 

S/La estructura de la Compañía mantiene lo que hasta ahora se ha dado. Por ejemplo, su elenco estable, la posibilidad de hacer contratos para bailarines para diferentes proyectos, las coproducciones siguen el mismo procedimiento, el contacto independiente y el préstamo del salón Marco Lemaire de lunes a domingo a partir de las 3:00pm hasta las 9:00pm. Ahí hay un cambio pequeñito porque antes estaba hasta las 10:00pm y yo le estoy bajando una hora.

 

Ese tipo de estructuras, que ya están consolidadas, creo que es importante que se mantengan porque son los espacios que podemos dar para colaborar con el medio dancístico. Podrían darse cambios, por circunstancias ajenas a la dirección, yo no estoy diciendo que va a suceder pero siempre existe la posibilidad. Pero se está manteniendo. 

 

Hay algunas cosas de formatos y reglamentaciones para los que participan, que se han cambiado algunas cosas de relación, pero es más para ordenamiento, claridad y seguridad de la Compañía, de que los activos que se están utilizando se mantengan seguros.

 

 

¿Cuál es la prioridad para la C.N.D. en este momento?

S/Todavía estoy en un punto de análisis, no puedo tomar las cosas a la ligera porque hay muchos aspectos internos de funcionamiento, reglamentaciones, de la estructura misma de la Compañía que vienen de tantos años que creo que se deben de mantener algunas cosas, pero también hay otras podrían mejorarse. Buscar cómo mejorarlas requiere tiempo y análisis. 

 

Estoy cumpliendo 3 meses de estar en el puesto, y el que mucho abarca poco aprieta. La verdad que tengo que ser consecuente con mi manera de hacer y ver las cosas. Son temas muy sensibles, hay que trabajarlos y asesorarse bien. 

 

Quiero subir más el nivel profesional del elenco. Ahorita la Compañía es muy rica porque tiene mucha experiencia, tiene juventud y tiene una mezcla interesantísima para trabajar, y quiero fortalecerlo a nivel de proyectos. No creo en la separación de elencos, y ese es el elenco que tiene todo coreógrafo para trabajar.

 

Buscar que la Compañía tenga mayor acceso a diferentes maestros y coreógrafos que les den mayor versatilidad en el lenguaje de la misma. Buscar más proyectos y retos artísticos en donde el elenco pueda estar y crecer juntos. Al igual que el entrenamiento, debe de ser uno solo para toda la Compañía.

 

En conclusión, mantener a la Compañía unida en todos los aspectos.

 

 

Para vos, ¿qué es lo más duro de la danza?

S/El día a día. Hay que tener la fortaleza para aguantar una clase de 2 horas, ensayos de 6-8 horas, estar dispuesta física y emocionalmente para el trabajo de ese día.

 

 

¿Cuál podrías decir que ha sido la mayor lección que te ha dejado la danza?

S/Por mi personalidad, la mayor lección ha sido buscar la humildad. Si no se es humilde y transparente, sin perder la personalidad y tus propios criterios sobre lo que estás haciendo, ¡te jodiste!. Te deja recapacitar, analizar, pensar para luego tomar decisiones. “Me equivoqué, discúlpenme” o “sigomanteniendo mi criterio”,pero si no, no se logrará nada. 

Todos tenemos muchos años en esto como para no escuchar. Y saber escuchar para poder tomarlo de la mejor manera, así retroalimentar y tomar una decisión. 

 

 

¿Qué es lo que más y menos que te gusta de la danza contemporánea costarricense actualmente?

S/Lo que más me gusta es que el movimiento de danza en este país es maravilloso. Esté o no de acuerdo con las propuestas, me interesen o no, el solo tenerlas es ganancia para todos.

 

Lo que menos me gusta, es que a veces dentro de esta misma concepción que tengo de la danza, y siendo muy abierta a todo,  hay espectáculos de danza que podrían interiorizarse y trabajarse más desde la concepción coreográfica, para que tengan mucho mejor desempeño escénico. 

 

 

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

S/Te voy a dividir esa pregunta en 2 etapas de mi vida. 

Del 2011 hacia atrás, durante unos 10 años me dediqué a bailar popular, amo el baile popular y ese fue mi escape para desahogar mi trabajo de la Compañía. Me gustaban muchos los ambientes, cómo la gente se relacionaba; eso me mataba. Como toda mi vida ha sido dedicada únicamente a la danza, hice un corte y me dediqué al baile popular como hobby, pero ese hobby se convirtió en algo estructurado. Me encantaría retomarlo.

 

Del 2012 para acá, conocí una persona con la cual tengo una relación, convivo con ella, y me enseñó el senderismo. Ando por la montaña y corría, ya no puedo correr porque tengo un desgaste en la cadera, entonces como no puedo correr, camino. 

 

 

¿Tenés alguna serie/libro/pasatiempo con el cual estés enganchada en este momento?

S/No tengo. Sí me gusta leer, pero no he tenido tiempo desde hace 3 meses. A ratos me siento con mi hija o con mi pareja a hacer cosas, pero la verdad que no he tenido tiempo, y de pronto, uno lo encuentra. 

 

 

¿Comida favorita?

S/La pasta, cualquier tipo. 

 

 

Si pudieras ir a un concierto de cualquier artista musical vivo o muerto, ¿a cuál irías?

S/Me hubiera encantado ir a un concierto de Queen, del inglés Rod Stewart, ¡su voz me encanta!.  También, me hubiera gustado ir a ver a Montserrat Caballé que acaba de fallecer. Ella ha sido una de mis ídolas como cantante de ópera española.

 

 

¿Cómo tomas el café?

S/Mientras que sea un buen café y en un lugar donde yo pueda disfrutarlo y conversar, de todas formas. Frío, cappuccino, americano, espresso. Lo más importante de tomarse una buena taza de café, es la compañía, las conversaciones que se generan alrededor de eso. Y, una cosa muy importante en mi vida, es que por un café estoy con la persona que estoy ahora.

 

 

 

Al estar con Sylvia, de alguna manera se genera una tranquilidad difícil de explicar. Su forma de ser es cautelosa y sabia en muchos aspectos. Aprendí mucho a partir de su gran experiencia y manera de pensar, que espero tener la consciencia para aplicarlos en mi día a día. 

 

Aceptar esta dirección no es una decisión sencilla; es mucha responsabilidad y requiere valor, sabiduría y, como dijo ella misma, mucha humildad. Le deseo muchos éxitos en esta nueva etapa, estoy segura que se vienen aún mejores tiempos para la Compañía.