← volver al inicio


Un café con Nayle Yrigoyen por Carolina

"Yo soy 100% fanática de bailar en comunidades. Casi, casi, casi a veces siento que me gusta más que bailar en un teatro." - Nayle Yrigoyen

Carolina Burgos

Conocía a Nayle solo de vista, sabía que era de la Escuela de Danza , que hace uno que otro chivillo por ahí y que tiene un grupo independiente llamado DiColectivo; es decir, lo que conocía de ella era lo único que sus redes sociales me compartían. Poco a poco comencé a seguir el labor de su grupo y me di cuenta que su trabajo iba enfocado hacia comunidades fuera del G.A.M. y recordé algo que una persona dijo por ahí, “la danza no se existe sólo adentro del Valle Central”.

Esta entrevista me recordó por qué es que amo esta sección, el sentarse a tomarse una taza de café con alguien que a penas se conoce y hablar de danza, es abrir un mundo entero, es crear una relación y conexión nueva. Nayle es una persona con un pensamiento muy honesto y particular, me hizo ver cosas desde otra perspectiva y me di cuenta lo lindísima persona que es.

Espero que no solo disfruten esta entrevista sino que también los invite a la auto reflexión, así como lo hizo conmigo.

 

Contanos un poco sobre vos (mini biografía)

N/ Nací en Venezuela y llegué a Costa Rica hace 12 años cuanto tenía 15 años de edad. Mis papás tomaron la decisión de venirse a Costa Rica por dos razones, uno porque ya venían venir cosas peores, y como segundo y más determinante, un amigo de mi papá le ofreció una oportunidad de trabajo. 

Empecé a bailar ya muy grande por casualidades de la vida porque no pensé estudiar Danza estando joven. Estudié Ingeniería Química por dos años en la U.C.R. y como parte de las generales en las artísticas llevé Apreciación de Teatro, entonces empecé a ir al teatro y me gustó. Tomé un curso de teatro en Giratablas y un día llegó Daniel Marenco a darnos una clase de danza; empecé a hacer danza en Signos Teatro Danza con Vanessa de la O, quien me marcó mucho, y comencé a trabajar ahí en Signos. Me pasé a la carrera de Antropología y estuve en DanzÚ de la U.C.R. En el 2011 hice las pruebas de la U.N.A. y entré.

Empecé a bailar en Metamorfosis a finales del 2011 y en el 2012 entré a la carrera de danza. Terminé la carrera en el 2015, y pues todo este tiempo ha sido trabajar independientemente. Sigo en Metamorfosis como bailarina y en la parte de gestión y producción; y fundé DiColectivo junto con Daniela Vargas Calvo que era una de mis compañeras en la universidad.

Hicimos una conexión con F Proyecto CR, que es un grupo de la sociedad civil que trabaja con migrantes y eso nos ha abierto muchas puertas para hacer funciones fuera de la G.A.M. y para ampliar el trabajo de gestión.

Actualmente trabajo como profesora de danza en un Montessori, Shkénuk, en San Rafael de Heredia, ahí doy clases desde maternal hasta 6to grado. Y también soy profesora en el Parque La Libertad.

 

¿Cómo es ser una bailarina venezolana en Costa Rica?

N/ Personalmente siento que me he adaptado mucho y me he sentido muy cómoda en Costa Rica. Yo no experimenté ser una bailarina en Venezuela, porque danza como tal no empecé a bailarla allá, entonces mi experiencia es muy tica. En Venezuela mi acercamiento al arte fue más en la escuela pero nunca estuve en algún curso o en clases de danza. Nunca me he sentido discriminada o que mi nacionalidad haya hecho que sea más o menos en la danza. Mi experiencia en la danza contemporánea comenzó aquí ya estando grande sin embargo siempre ha estado influenciada por mi origen.

 

¿Cómo te ha influido la situación de Venezuela a nivel artístico?

N/Creo que es muy difícil que un venezolano o venezolana en cualquier parte del mundo esté como si nada estuviera pasando. Particularmente, me cuesta mucho estar haciendo posts acerca de lo que está pasando pero sí creo que el sentir es más a nivel personal y artístico.

Diáspora” es una pieza que trata sobre la migración y fue una necesidad de sacar ese sentir; la nostalgia, el venir, la persona que se va y la persona que se queda. El migrar es una experiencia desgarradora cuando tienes que hacerla porque sí y no porque decidiste hacerlo. Para mí esta obra fue mi primer trabajo importante a nivel artístico y personal, entonces fue esa forma de sacar todos esos años que tenía guardados de mi experiencia de migración y lo que está pasando en Venezuela.  Salir de lo que uno conoce hacia lo que no.

 

Contanos sobre DiColectivo. (cómo nació, quienes lo conforman, visión, etc)

N/ Di colectivo nace en el 2015 como resultado del trabajo final de la materia de Taller de Expresión y Composición. La obra “Diáspora” tuvimos la oportunidad de presentarla justo después de la muestra en el Festival de Danza Contemporánea Fidanza San Marcos en Perú, al cual nos invitaron.

Cuando fuimos a Perú no teníamos un nombre, entonces comenzamos llamándonos “Colectivo Diacronía” que después dijimos que era un nombre horrible (ja, ja, ja). Luego, tuvimos una presentación en la U.C.R. de San Ramón y queríamos otro nombre; estábamos molestando mucho con el “di” (como expresión tica) mientras buscábamos opciones y al final se quedó DiColectivo. Mucha gente piensa que el ‘Di’ es porque somos dos pero no tiene nada que ver.

Después de nuestra presentación en Perú, en el 2016 y 2017 hemos bailado “Diáspora” muchísimas veces; en la U.C.R., San Ramón, Grecia, frontera norte, Universidad La Salle, La Machine Festival, Festival Nómada en El Salvador e hicimos una temporada conjunta con Metamorfosis en el Teatro de la Danza.

También tenemos otra pieza que se llama “Mi pasillito” que es un poco más jocosa entonces podemos jugar cuando vamos a comunidades y si dependiendo de la población no queremos llevar algo tan denso. Trata de ponerse en los zapatos, o en este caso ponerse en la ropa de la otra persona y cómo se mueve esa persona. Tiene que ver mucho con las cualidades de movimiento y el goce por moverse.

Hemos estado muy separadas territorialmente, Dani vive en San Ramón y yo en Pavas pero hemos tomado eso como un potencial y no como algo que nos limita. Nos juntamos mucho para ensayos y cosas que queremos hacer. Hemos dado talleres intensivos en San Ramón y en Perú, cuando tuvimos la oportunidad de ir, entonces hemos logrado tener un enfoque pedagógico además de la parte de producción y gestión que cada una maneja desde donde está.

 

He visto que hacen mucha labor dancística fuera del GAM. Contanos sobre tu experiencia en esto.

N/ Yo soy 100% fanática de bailar en comunidades. Casi, casi, casi a veces siento que me gusta más que bailar en un teatro. Claro, es un equilibrio, uno también siente muchas cosas cuando está en temporada en el teatro, además que el espacio es el idóneo, las luces, etc. es una belleza. Pero para mí, bailar en comunidades en donde la gente está abierta a lo que das y sin ese juicio de cuando llegas al teatro con un conocimiento, con lo que sabes que te gusta o esa expectativa; eso no lo tienen las comunidades. Yo siento que es muy puro bailar en comunidades, la gente está super dispuesta y creo que el no tener esto tan seguido hace que lo valoren mucho más. Si pudiera presentarme solo en comunidades, yo sería feliz.

 

       ¿Conocés otros grupos de danza que hagan énfasis en la labor fuera del GAM?

N/ En este momento no tengo certeza de que se esté trabajando mucho pero conozco de Patasfrías  y en algún momento vi que InquietaRes lo hacía bastante. Hace poco Laura Murillo invitó a bailar a DiColectivo en una comunidad en Golfito. Y he visto que recientemente y de manera independiente DePaso Grupo Escénico se ha presentado en San Ramón por ejemplo.

 

¿Por qué crees que no se haga este tipo de labor tanto como deberían?

N/ Yo siento que implica mucho más trabajo, tienes que hacer contactos y generar vínculos y el hacer eso desde aquí es complicado. Está la parte económica, aplicar a fondos y ese tipo de cosas para poder lograrlo. Y, no sé si también está esta cuestión del ego de tener que estar en el teatro; o sea, si no estás en el teatro no estás bailando, no estás en nada.  

 

¿Cómo son los procesos creativos en DiColectivo?

N/ Muy diferentes cada uno. Después de “Diáspora  hicimos un performance en San Ramón que nació muy espontáneamente, se llama “Sin comentarios” y era sobre el tema del cuerpo de la mujer, los estigmas, cómo se viste, etc. “Mi pasillito” es un trío, que fue la muestra final de carrera de Dani, entonces hemos invitado a varios artistas a bailar como Sofía Riggioni y Carlos Mario Ramírez.

Los procesos creativos creo que son muy fluidos, la dinámica que tengo con Daniela es muy fluida y ambas somos muy abiertas a la escucha. Cada una propone y cede. Dani tiene un fuerte muy coreográfico, a veces yo tengo ideas y juntas las cuajamos. Para los talleres también, logramos compaginarnos mucho con las ideas que cada una tiene.  

 

¿Cuáles son las metas/planes de DiColectivo para los próximos 5 años?

N/Seguirnos moviendo, no parar; seguir generando material coreográfico. A nivel internacional seguir participando en festivales. Tenemos una idea de hacer una gira nacional de extensión tanto en coreografía como con talleres. Las tendencias en la danza están muy marcadas, nosotras estamos buscando cómo movernos fuera de eso, buscar y aprovechar lo que cada una tiene.

 

¿Cuál es tu percepción de la danza contemporánea actual? (fortalezas y debilidades)

N/Siento que ahorita hay muchos grupos independientes jóvenes naciendo y abriéndose camino en la danza en Costa Rica más allá de los grupos institucionalizados y reconocidos que existen. Veo una necesidad muy grande por bailar desde los jóvenes. También he visto un crecimiento a nivel de festivales urbanos y de llevar la danza a la calle, y esto me parece super valioso.

A veces siento que se sigue quedando la danza en el teatro y que la labor más valiosa es la del coreógrafo. No se ve la valía del resto del equipo, del que baila, el que crea el vestuario, el de las luces y hasta lo pedagógico.

También, con la cantidad de bailarines que existimos ahora necesitamos ir abriendo más puertas no solo a nivel de Estado sino también independientes, emprender, abrir puertas por caminos diferentes a los que ya se han abierto antes. Tenemos una responsabilidad muy grande de ver a dónde nos metemos tantos y cómo esto se aprovecha para que no se vuelva algo de menos trabajo y menos oportunidades; desde alianzas y vínculos, no solo en lo que yo estoy trabajando sino cómo hacer para vincular más gente en eso que estoy haciendo yo.

Hablamos mucho del poder transformador que tiene la danza, el arte como medio de transformación social pero cuando se baja el telón y está todo lo que hay detrás, como gremio ¿verdaderamente estamos haciendo eso?

 

¿Cuál es tu meta como bailarina y artista?

N/Creo que esa es una pregunta que no se termina de responder. Como personas y como artistas, la reflexión debe estar siempre con una, el hacerse preguntas aunque las respuestas no estén tan claras.

Yo ahora tengo más claridad, sé que me gusta mucho manifestar cosas, gestar cosas y ver que se hagan realidad. Deseo continuar bailando, gestionando el arte y aportando para compartir su potencial como medio de transformación social.

 

Ahora que se acerca el Festival Nacional de Danza, ¿cuál es tu percepción del mismo? (fortalezas y debilidades)

N/Veo que el festival trata de darle oportunidad a gente y colectivos nuevos, lo cual me parece importante. Mudanzas con sus talleres y conversatorios, le dan mucho valor al festival por seguir capacitando al gremio.   

 

A nivel de difusión, siempre es esperar qué tanta respuesta del público hay. Ya sabemos que en el medio tenemos un gran problema de atracción de público.  

Me parece muy valioso que se enfoque en obras repertorio, lo cual lo diferencia del Festival de Coreógrafos por ejemplo, te deja ver esas obras que te quedaron pendientes de ver y te permite seguir moviendo el material.

 Creo que como Festival Nacional de danza debería potencializarse el trabajo fuera de la G.AM., hacer presentaciones fuera y no sólo en el Teatro Melico Salazar porque entonces lo “nacional” se queda en San José. También siento que sería interesante y hasta muy productivo para el medio, que artistas nacionales puedan brindar talleres, hablando de esto de ir fuera de la G.A.M por ejemplo, a otras poblaciones como una labor de extensión.

 

¿Cuál es tu platillo venezolano favorito?

N/La arepa con mantequilla y queso, aunque sea lo más sencillo y básico. De dulces el quesillo venezolano, que es como un flan de vainilla con caramelo horneado, pero más rico (jaja).

 

¿Cuál es tu platillo tico favorito?

N/ No va muy lejos de la arepa; la tortilla y la chorreada.

 

Contanos un dato curioso (algo que los ticos no sepamos) sobre Venezuela.

N/Nosotros decimos “bendición papá” (“..ción!”) o “bendición mamá” para saludar o despedirnos y ellos responden “Dios te bendiga”. No llegas ni te vas sin pedir la bendición a papá, mamá, tíos y abuelos.

 

      ¿Tu nombre tiene algún significado en especial?

N/Mi nombre es toda una historia. El nombre original es árabe y es Nayla. Somos 4 hermanos pero somos 3 hermanas; Nayla, Nayli y Nayle. Nayla significa la de los ojos grandes y los otros dos fueron ocurrencias de mi papá, entonces yo digo que yo soy la de los ojos chiquitos (ja, ja, ja) Y después de eso, todas tenemos como segundo nombre Leonor; Nayla Leonor, Nayli Leonor y Nayle Leonor.

 

Si pudieras decirle algo a nuestros colegas del gremio, ¿qué les dirías?

N/Les diría que sigamos adelante aunque una se decae y se ahueva de ver el camino tan difícil a veces, hay que levantarse de las cenizas porque lo que hacemos es muy valioso y hay que esparcirlo. Uno solo crece y se hace infinito cuando se comparte; tenemos que compartir la danza para que se haga infinita. 

 

La labor que hace DiColectivo es algo que como gremio debemos de retomar, como dijo Nayle, ¿verdaderamente qué estamos haciendo para usar la danza como medio de transformación social? Hay muchísimo que podemos hacer fuera de lo que conocemos como nuestra comodidad y mucho espacio para trabajar.

Gracias Nay por sacar el tiempo de realizar esta entrevista, fue sumamente enriquecedor e inspiracional no sólo para mí, estoy segura que para nuestros lectores también.

 

Hagan click en el enlace de abajo para ver las fotos:

http://enlastablascr.com/galeria/un-cafe-con-nayle-yrigoyen