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Un café con Josué Mora por Carolina

"He aprendido que es un medio de comunicación y de interacción que todas las personas tenemos implícito; la danza no excluye a nadie. La danza es la vida. " - Josué Mora -

Carolina Burgos

Conocí a Josué en el Dance Club cuando estudiábamos en la ULACIT y recuerdo como llegaba de trabajar del banco, frustrado y cansado, siendo la danza su escapatoria. Ahora, es un artista en crecimiento, una persona que trabaja duro y no tiene miedo de cometer errores en el camino con tal de experimentar y crecer. Ver que logró armarse de valor y que ahora se dedica a esto, me llena de orgullo y felicidad.

Francamente, cuando decidí entrevistarlo no me esperaba ver tanto avance en su carrera profesional, como artista y como parte de su colectivo Patas Frías, lo cual me impresionó. Cada entrevista es diferente y cada una me da algo muy único; ésta fue ligera y muy placentera. Espero que la disfruten tanto como yo.

 

Contanos un poco sobre vos.

J/Tengo 25 años y nací en  Alajuelita, ese es mi pueblo. Las personas creen que es un lugar muy violento y conflictivo pero no es cierto. He vivido toda mi vida ahí hasta hace 2 años que me mudé a Desamparados, pero la semana pasada regresé a Alajuelita. 

Estudié en la ULACIT un tiempo pero no terminé mi carrera de Comunicación. Encontré Danza Abierta en la U.C.R. e inicié mi proceso que duró tres años y medio.

Actualmente, trabajo desde mi Colectivo Patas Frías junto con Felipe Alvarado. Estoy haciendo lo que me gusta lo cual ha sido muy difícil porque ha sido un proceso de tocar muchas puertas. Trabajo en la Escuela de San Felipe en Alajuelita y llevo tres semanas dando clases de danza contemporánea.

 

Te conozco desde hace tiempo y sé que antes no te dedicabas a la danza. ¿Cómo llegaste a la decisión de querer dedicarte a la danza?

J/Fue un proceso de descubrimiento, uno siempre se encuentra en constante cambio. Desde que yo estaba pequeño me llamaba mucho la atención el contorsionismo, le decía a mis papás que yo quería ser contorsionista; obviamente, este no es un oficio que se pueda ejercer aquí.

Tuve una novia, por ahí cuando tenía 17 años, y me dijo que tomáramos unas clases de danza contemporánea. Matriculé en el Taller Nacional de Danza con José Andrés Álvarez quien fue uno de mis primeros profesores. Yo no sabía qué era la danza contemporánea, y gracias a ella fui a diferentes espectáculos de danza de la C.N.D., Danza U y otros colectivos independientes, y ahí fue cuando dije “esto es muy tuanis, me gusta mucho”. Después entré a la ULACIT y te conocí a vos y a William Retana, y fue cuando me di cuenta que esto se podía estudiar y profesionalizar; esto podía ser un trabajo. Siempre tuve la espinita y la inquietud, y cuando los conocí a ustedes apliqué a Danza Abierta y comencé ahí.

Fue difícil dar la noticia en mi casa porque estaba estudiando Publicidad, que por qué no me quedaba ahí y terminaba los dos años que me restaban y luego comenzaba el otro proceso, etc. Pero cuando yo apliqué a Publicidad porque quería comunicar, me di cuenta que era una manera muy contaminada de hacerlo. Encontré en la danza una manera de también comunicar, y al ser un arte escénica es un canal de comunicación más pequeño.

 

¿Cómo ha sido tu proceso en Danza Abierta?

J/Terminé Danza Abierta el año pasado; hubo un proceso de extensión de 6 meses más pero éste era optativo.

Yo tenía muchas influencias visuales e ideas preconcebidas de qué podía ser versus lo que me encontré que fue full técnica, full ballet, full barra todos los días.

Soy una persona muy desalineada y desordenada, entonces entrar a ese rigor que implica la danza fue un choque para mí, en especial porque comencé muy viejo. Me costó muchísimo pero creo que me fue bien.  

 

Actualmente, ¿en cuáles proyectos estás trabajando?

J/Estamos en un proceso de visualización del colectivo entonces estamos agarrando cualquier oportunidad para presentarnos. Estoy dando clases de Yoga  a principiantes en Plaza Víquez para adultos mayores. También estoy en la Comisión Deportiva de Zapote impartiendo yoga y dando baby ballet en Hatillo.

Además, estoy montando una coreografía para audicionar en el Festival de Coreógrafos este año, es un dúo con Esther Saborío de Danza Abierta.  Y, hay otros montajes ocurriendo en Patas Frías.

Estoy gestionando un proyecto muy bonito en Alajuelita, en la Casa de la Cultura, que se llama la Culturatón que es una actividad que involucra las diversas artes y artes escénicas. Ahí nadie sabe lo que es danza entonces quiero invitar a todas las compañías y grupos independientes posibles a participar.

 

Contanos un poco sobre Patas Frías – Colectivo.

J/ Una vez fui a Sólodos en Danza y me dije “yo quiero estar aquí, un día yo quiero estar aquí” y como es un festival de solos y dúos, yo no me quería presentar solo porque no me sentía lo suficientemente preparado.  Le pregunté a varias personas si querían trabajar conmigo y todas parecían tener otras cosas que hacer y a la última persona a la cual le quería decir era a Felipe porque me caía extremadamente mal. Cuando le presenté mi propuesta él me dijo que sí y así fue cómo comenzamos. A partir de ese momento hemos intentado mantener cierto repertorio y moverlo bastante. 

Hace como un año fuimos a presentarnos al precario Reina de los Ángeles y uno escucha todas sus historias alrededor de su entorno, y a partir de esa experiencia fue que me dije que esto debíamos de hacerlo más a menudo. Por esto Patas Frías está enfocado en comunidades en vulnerabilidad social, pero también tiene varios enfoques, uno de ellos es la proyección de la danza contemporánea, la difusión y el aprendizaje; estos son nuestros tres pilares.

Nuestro colectivo se llama Patas Frías, porque una vez nos invitaron al Festival Estudiantil de las Artes en un colegio público. Felipe no llevaba paraguas y era invierno, entonces era un aguacero torrencial. Para llegar nos pegamos una mojada tremenda y cuando llegamos nos adelantaron la hora que nos tocaba bailar; entonces nos tocó bailar fríos y mojados. Después de eso nos sentíamos cabizbajos, y nos tocó salir de nuevo al aguacero para devolvernos a la casa. De esa experiencia salió el nombre Patas Frías; no buscamos un nombre muy pensado sino uno muy personal.

 

¿Hacia a dónde te gustaría llevar Patas Frías – Colectivo?

J/A corto plazo, el año que viene, queremos girar fuera del país a algún festival.

A largo plazo, nos veo más activos en más clases. Me gustaría tener un espacio físico en donde dar clases porque actualmente me muevo entre los espacios que hay que no están adecuados para hacer danza.

 

Has estado experimentando mucho como coreógrafo. ¿Qué aspectos tomas en consideración para comenzar un proceso creativo y cuál es tu estilo de montaje?

J/¡Ijole! Bueno, para comenzar un proceso creativo creo que uno no tiene que forzarlo. Llevo una bitácora en donde escribo absolutamente todo, es mi bitácora de danza de Patas Frías, en ella hay muchas imágenes y momentos de años atrás. Cuando comienzo un proceso creativo acudo ahí cuando no sé qué hacer  o sino cuando ocurre el chispazo y tengo una inquietud de hablar de algún tema. Hay mucha parte lúdica, improvisación e investigación de movimiento.

 

¿Te gusta montar más dúos y solos que grupales?

J/Aún no se me ha presentado la oportunidad de montarle a un grupo, colectivo o a un grupo grande de profesionales. A los chicos que les estoy montando en la escuela, son dos grupos de 20 personas y todos bailan, pero es otro nivel de aprendizaje. No obstante, me encantaría poder montarle a un grupo grande y sí, me gusta mucho montarme solos.

Tengo varios solitos, por ejemplo, el año pasado audicioné para el Festival de Coreógrafos con un solo llamado “Samael” que reflexionaba el por qué somos personas malvadas. Disfruto mucho hacer solos y dúos.

 

¿Tenés algún coreógrafo favorito?

J/Me gusta mucho el trabajo de Gustavo Hernández  en especial estas dos piezas “Sabotaje” y “El crimen nuestro de cada día”. También me gusta mucho el trabajo de Gustavo Vargas y Andrea Catania. Andrea es de mis mayores inspiraciones.

 

¿Qué has aprendido en estos pocos años que llevas en la danza contemporánea? (como bailarín, coreógrafo, artista, persona)

J/ Siempre me preguntaba, ¿para qué sirve la danza? O ¿qué objetivo tiene esto que estoy haciendo?, en mi primer año descubrí que la danza era comunicar desde un lugar más puro, menos contaminado. En mi segundo y tercer año, llegué a la conclusión de que la danza es una herramienta de construcción social. Y ahora, en este tiempo que tengo de haber salido de Danza Abierta, descubrí que nadie en mi comunidad sabe qué es la danza contemporánea.

He aprendido que es un medio de comunicación y de interacción que todas las personas tenemos implícito; la danza no excluye a nadie. La danza es la vida. También he aprendido que implica muchísima disciplina, levantarse y pulsearla demasiado. Desde un proceso creativo hasta un proyecto, hasta esto de En las Tablas implica un esfuerzo enorme. Pero más que un aprendizaje ha sido una vivencia hermosa, este paso que he tenido por la danza ha sido muy lindo y  muy gratificante. He estado muy agradecido, para mí la danza contemporánea es gratitud.

 

¿Es el mundo de la danza lo que te imaginabas que iba a ser?

J/No, completamente no. Yo entré a Danza Abierta esperando una cosa, luego me di cuenta que era otra cosa diferente y cuando salí me encontré con otra cosa completamente distinta. Hubo momentos en donde odiaba todo lo relacionado con danza y a todos, pero es volver a lo mismo de crearse sus propias plataformas. Si yo no puedo bailar en la Compañía Nacional busco otros espacios para bailar.

 

¿Qué querés llegar a alcanzar y/o hacer con tu danza?

J/No lo sé todavía. Podría decir que quiero generar algo. De momento, no sé lo que quiero hacer, pero de aquí a que acabe el año quiero poder generarle algo a las personas que ven mis obras; que esa persona que vio la obra tiene algo diferente a cómo llegó. También quiero explorar ese lado retorcido y bizarro en mi manera de bailar, y poder cumplir de una manera mi sueño frustrado de ser contorsionista.

 

¿Crees que dentro del mismo gremio nos apoyamos? ¿Por qué?

J/Sí y no. Sí porque he encontrado personas que me han apoyado. Yo me sigo considerando un bebé en esto, sigo en pañales, y nunca me imaginé tener la oportunidad de poder trabajar con personas como Andrea Catania, Gustavo Vargas, Adriana Cuéllar y los chicos de Danza Universitaria.

No, porque todos queremos nuestra obra en el teatro, y es mi obra. Si hay otra obra, o está Coreógrafos o estrena no sé quien, no me interesa, mi obra está en el teatro. Existe un ego de marca.

Mi novio me lo dice todo el tiempo; cuando fuimos al Festival Nacional de Danza en donde sólo habíamos bailarines viendo las obras me dijo: “¿qué hacen todas estas personas para atraer público, civiles normales, al festival?” . Entonces siento que por esto y por roces que hay entre las escuelas actuales, no nos apoyamos lo suficiente.

No creo que sea un 50% y un 50%, creo que pesa más lo negativo.

 

¿Cuál es tu bebida favorita?

J/El agua de pipa.

 

¿Cuántos tatuajes y piercings te has hecho? ¿Tenés alguno favorito?

J/Tatuajes tengo 17 y piercings tengo … muchos y muy repetidos. Repetidos porque me los he quitado y me los vuelvo a poner en el mismo lugar.

De perforaciones me gusta mucho el septum (el aro en la nariz). Mi tatuaje favorito es Wöshtök ie` Kësík porque me recuerda a mi abuelita. Ella es bribrí y vino a San José hace muchos años, es muy católica y esto significa el que se esfuerza y es valiente. Dios le dijo a Josué “mira que te mando que te esfuerces y seas valiente” Josué 1:9. Hace algún tiempo estuve pasando por una situación muy fuerte, y yo creo uno tiene que sacarle el pecho a las cosas en la vida y por eso me lo puse en el pecho.

 

¿Cuáles son algunos de tus pasatiempos?

J/Dormir y estar con mi perrito Skyler y mi novio-esposo son mis pasatiempos favoritos.

 

¿A quién te gustaría que entrevistáramos en la página?  ¿Por qué?

J/Andrea Catania, porque es mi mayor influencia en la danza contemporánea.

 

Desde que se me ocurrió la idea de abrir esta sección en la página, me puse como propósito entrevistar a cualquier persona en el medio dancístico y no solo a los gurús. Creo que es igual de importante escuchar la voz de aquellos que están comenzando en la profesión tanto como aquellos que han hecho de esto su sustento, y así poder ver cómo ellos perciben la danza (que puede resultar como una bocanada de aire a aquellos que tenemos más añitos en esto).

Jo, te deseo mucho más éxitos en tu vida, me enorgullece conocer a alguien con tantas ganas de poder hacer una diferencia con la danza y con un espíritu tan lindo como el tuyo. Esto a penas está comenzando.

 

Si desean ver las fotos tan bonitas que tomó nuestra fotógrafa de este café, ingresen al siguiente link:

http://enlastablascr.com/galeria/un-cafe-con-josue-mora