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Un café con Fraisa Alvarado por Carolina

"El folclor sucede de forma espontánea y de manera voluntaria." - Fraisa Alvarado

Carolina Burgos

Setiembre es conocido como el “mes patrio”. El quince de este mes, celebramos 198 años de que la Capitanía General de Guatemala, tomara la decisión de independizarse de España, lo que dio cabida para, la independencia en Costa Rica. La mejor manera de honrar este mes es hablando sobre nuestro folclor.

 

Decidimos invitar a Fraisa Alvarado a un cafecito, para conocerla y hablar un rato sobre el folclor costarricense. No solamente me iluminó con su vasto conocimiento en la materia, también, hizo que me reencontrara con el encanto que el folclor tiene. Esta entrevista promete quitar más de un estereotipo y nuestra percepción sobre el  folclor. 

 

 

Contanos un poco sobre vos.

F/ Mi nombre es Fraisa y soy limonense. Creo que es importante mencionarlo porque considero que marca mi curso en la danza y dentro del folclor. Soy una persona de metas muy claras, persistente, temerosa algunas veces, responsable, que persigue hasta donde pueden sus posibilidades y hasta agotar todas las opciones. 

 

Soy graduada de la  maestría en Danza dela Escuela de Danza en en la UNA y Licenciada en docencia.

 

Desde que salí de Limón vivo en Heredia. Ha sido algo interesante de analizar. El cambio que implica salir de un lugar tan diferente con respecto al resto del país y entrar a convivir e intentar encontrar compatibilidad y nicho.

 

Sobrevivir a ello dejando  los vínculos y los lazos que uno tiene con su tierra, que se empiezan a reconocer hasta que uno sale de ahí. 

 

Recientemente, pasó el día del afro costarricense y su cultura. Es un día en que llegan personas de todo el país, se termina y Limón también desaparece, solo hay Limón ese día. Todo el mundo se viste y a mi me marcó,  quizás nofue un inicio, pero fue la forma en la que yo conocí el movimiento y la danza, porque en Limón el arte y la identidadcultural podrían ser una sola. Yo crecí viendo a la gente bailar, crecí bailando, crecí con música en mi entorno. La música y la danza son indivisibles. El reaccionar a las palpitaciones, a los pulsos, a la percusión se genera orgánica y naturalmente,para mí era lo habitual. 

 

Comoe vemos la danza está muy arraigadoa la identidad cultural. Entonces, ves la danza a través de las formas y manifestaciones del movimiento de la cultura. Bailaba calipso, bailabasoca, bailaba alguna forma de danza afro local y encuentro que me gusta, que me mueve, que me llama, en donde me siento bien, en donde aquella experiencia transformadora y liberadora se volvía enriquecedora. Pero, no era la forma de vivir, estaba en la cotidianeidad pero, uno no se va a dedicar a eso, jamás.

 

¿A qué te dedicás?

F/ Me voy a ir un poquito hacia atrás. Yo iba a ser contadora pública. Trabajé un par de años en la empresa privada, pasé por un par de puestos como asistente de gerencia, auxiliar de contabilidad, encargada de planillas y por azares del destino entré a trabajar al Ministerio Educación, en un colegio. Quizás fue ahí en donde mis días, hasta hoy, toman el curso que tienen. Empiezo a encontrar el rumbo en las artes y en la docencia o en la mediación. 

 

Al trabajar en este colegio empiezo a verme a mi misma reflejada en los estudiantes. Tenía quizás un par de años de haber salido del colegio, entonces, casi eran pares. Yo estaba en una posición jerárquica por el trabajo pero, no éramos distantes generacionalmente. Me comunicaba muy fácil con ellos y si había que hacer algún acto cívico o participar en algo, Fraisa, sin hijos, sin marido, con la vida muy libre, “ podía ir con los chiquillos” entonces, yo iba. Aunque ese no era mi trabajo, empezó a convertirse en eso dentro del colegio. 

 

Yo era la que salía con los chiquillos del colegio, la que hacía coreografías, sin saber absolutamente nada. Tomé la decisión, dije: “me voy a atrever” y me vine a Heredia. Entonces, aquella carrera de contabilidad pública se quedó botada y ¡nunca más! Jaja 

 

Yo busqué la danza, pero, la danza folclórica me encontró a mí. Con todo este bagaje, que era cultural más que artístico, esa era la forma en que yo bailaba y sabía bailar. Por supuesto, yo sabía y veía por televisión que había formas y técnicas muchísimo más virtuosas de bailar. Entonces, fue todo un choque aprender y entrar en la técnica, porque aunque rítmica y espacialmente estaba ubicada, gracias a mi  entorno natural, cuando se me pone la rigurosidad en aquellas cosas antinaturales me salgo un poco de la forma, de la concepción que yo tenía de bailar. Sin embargo, lo amé y lo amo. Doloroso… pero, lo amé. 

 

Paralelamente a la carrera de danza, estudiaba la licenciatura en docencia. Cuando la terminé, ingresé a la Maestría en Danza y la danza folclórica. Entonces digo: “voy a bailar danza folclórica”. A a la vez, me encuentro con una realidad, saliendo de la carrera: “¿qué hago?”. Empiezo a barajar todas las posibilidades para sobrevivir y ganarme la vida y casi todas o la mayoría son en otras formas de movimiento: popular, urbano, folclórico, ballet, pero no en danza contemporánea. Me meto a danza folclórica, pero, más para mí, para vivirlo y tener la experiencia como bailarina. La idea de “soy bailarina  y no sé bailar danza folclórica, la forma como se baila en mi país”, también es algo discutible.  

 

Una vez en la danza folclórica, empezó a abrirse un camino donde yo hacía todas las cosas que me gustan de la danza. Mediación, bailar, creación, trabajo, porque, a ver, el hecho que hiciera todas estas no significaba que fuera trabajo verdad. Con trabajo me refiero a que no era remunerado. Luego, empiezo a trabajar en la Universidad Nacional, en el Departamento de Promoción Estudiantil como Directora Artística de Barbac. Estoy ahí desde hace 2 años. Barbac es un grupo formado por estudiantes, actualmente, hay 20 estudiantes. Son fluctuantes porque cada ciclo la matrícula, intereses y horarios cambian.

 

¿Cuáles ramas comprende el folclor? 

F/ Para que algo se considere folclórico debe ser anónimo (autor desconocido) y debe tener una  antigüedad de 100 años aproximadamente. Sin embargo, la UNESCO le ha dado un giro a este concepto y establece que, ahora, el folclor son todas aquellas manifestaciones que hagan que un pueblo se sienta representado. A grandes rasgos y puesto en mis palabras.

 

¿Estás de acuerdo con esta definición?

F/ A medias. Es que eso nos lleva a otro aspecto. Te mencioné la música pero, en la danza somos varios los académicos que nos hemos dado la tarea de investigar y documentar las danzas folclóricas. Actualmente, se lleva la danza moderna a la folclórica y se estiliza. Los coreógrafos buscan que las propuestas se vuelvan más virtuosas. Entonces, me pregunto “¿así bailaba el campesino?”. Deja de ser espontáneo, para convertirse en un producto escénico. En el país, el folclor no se estudia académicamente. Existen personas que lo han estudiado, por esfuerzos personales o porque han encontrado apoyos. Pero, uno no va a la universidad a estudiar folclor. 

 

Respondiendo a tu pregunta anterior, las ramas que comprenden el folclor son: la narrativa, el folclor religioso, el folclor lingüista y el folclor social. La narrativa son los cuentos y las leyendas. El folclor religioso son aquellas festividades que se hacían (y hacen) en los pueblos; el rezo, las procesiones, la Romería, el pasito en Navidad. Recordemos que antes, el clero era el centro de las actividades en las comunidades. El folclor lingüista es todo aquello que traducimos a palabras y la manera en que nos expresamos. En el folclor social tenemos las festividades, las danzas y la música. Las músicas son: parrandera, tambito, vals, polka, pasillo, contradanza, calipso y square dance. El pasillo, la contradanza, la parrandera y el tambito suenan en todo el país, excepto Limón. El vals y polka son más del Valle Central. El calipso y square dance en Limón.

 

¿Cuál es la diferencia entre danza tradicional folclórica y danza típica?

F/ Las danzas tradicionales folclóricas tienen pasos, figuras y una coreografía establecida. ¡Punto! No hay discusión. Como dije antes, el folclor es caracterizado por tener un autor desconocido, así que la coreografía fue hecha por el pueblo.

 

El folclor sucede de forma espontánea y de manera voluntaria. Si están en una fiesta, y alguien comienza bailar un paso en específico o si un grupo de personas hicieron una coreografía sin pensarlo y si esa forma de bailar se sigue repitiendo, puede convertirse en folclórico. La danza típica es todo lo que creamos. Todas nuestras composiciones de un autor o una autora. 

 

Entonces, ¿qué es el calipso? 

F/ El calipso es música y también danza. Lo que pasa con Limón es que la cultura afro llegó con un sentimiento temporal. El arraigo tardó más en suceder. El ser afro no tenía tanto abrigo, así que las personas no llegaron para quedarse. Como cultura, con el ser humano interactuando, empieza a transformarse con las nuevas condiciones que se les presentaron. El calipso que escuchamos aquí es diferente al que se escucha en el resto de las islas caribeñas. Incluso en la forma que se baila. 

 

¿Cuáles son los vestuarios principales de las danzas folclóricas? 

F/ Existe una diferencia entre el vestuario folclórico y el alegórico. El folclórico es tal cual cómo se vestían y el alegórico es basándose en investigaciones y diseños. Edgar Cerdas ha investigado más sobre vestuarios. 

 

En los accesorios es donde hay más simbolismos. Según de dónde se coloca el tocado, responde a si está casada o no. Izquierdo está soltera, derecha está casada. Igualmente, con los collares. Si usa crucifijo está sotera, si usa camafeo, casada.

 

Las enaguas cambian de acuerdo a la provincia. Si la falda es más cortaera de un clima más caliente. Es importante mencionar que antes las faldas no tenían esa amplitud que vemos ahora en las danzas típicas. Ahora se utiliza así para crear esos vuelos y efectos visuales. Pero, antes eso no era funcional. La enagua llegaba a los tobilos.

 

Los zapatos cerrados que utilizan en las coreografías de ahora es estilo. Antes andaban descalzos. Debajo del vestido se usaba EL cuco, que es un short bombacho y el chingo, que es una enagua. Las blusas cerradas, de cuello alto y mangas bombachas son más poscoloniales. La campesina andaba más peladilla. Para los hombres era muy básico. Pantalón más gruesito, camisa de botones, delantal, el mecate y el sombrero, que ¡no es chonete! 

 

 

He escuchado sobre el término Neofolclor, ¿qué es?

F/ El que hayan personas de la danza contemporánea en las danzas folclóricas, no es nuevo. Yo diría que, para dicha de la danza folclórica o, más bien, para la dicha de la cultura y el arte, la forma en la que se conciben las puestas cambia, pero, también cambia el movimiento. Pasa de ser este movimiento en un plano bajo a uno alto y para eso necesitamos las enaguas, con toda esa amplitud para hacer todos los ademanes con ella. Entonces, deja de ser una danza tradicional, representativa de los fenómenos socioculturales que sucedían de manera espontánea, para ser lo que dijimos ahora, una puesta en escena. Como es una puesta en escena, tenemos que diferenciarnos unos de otros. Incorporamos la estilización o el neofolclor. 

 

Entonces, cambia la postura, todo se convierte en algo trabajado muy  arriba, no hay casi flexión de rodillas, que no es ni siquiera de la danza moderna, ¡es del ballet! Así, todo es opuesto a esta señalación de enraizamiento y empieza a ser muy aéreo. El neofolclor es, precisamente, esa incorporación de otros estilos de movimiento. 

 

¿Tiene que diferenciarse una coreografía de la otra? 

F/ Las danzas tradicionales son principalmente guanacastecas. La danza folclórica al día de hoy, lo que busca es representar hechos sociales, laborales y culturales a través del movimiento. ¿Por qué no hay una danza de la romería? No existe. Si quiero una danza de la romería, tengo que crearla y eso es danza folclórica, porque estoy representando un hecho social, estoy representando la cultura. Es ahí donde se diferencia. 

 

Se van a diferenciar porque ahora hay coreógrafos y personas que componen, no es el grupo haciendo la coreografía de manera improvisada in situ. Al haber una persona creadora, va a ser diferente una de otra. De ahí el canon, los niveles, hasta cargadas hay en la danza folclórica, que no las comparto mucho. 

 

Lo más responsable es que se aclare lo que uno va a presentar. Las personas que saben de folclor sabrán con qué ojo valorar. Pero, ¿y cuándo salen fuera del país? La acogida que tienen los festivales folclóricos internacionales convoca a la gente del lugar y ellos, muy probablemente, no comprenden mucho. Usted va a otro país, baila alguna canción e  hizo la coreografía súper virtuosa, todo por los aires, las enaguas por la cabeza y la gente lo que va a decir es “¡mirá qué chiva bailan en Costa Rica!”. Eso está bien, pero hace falta especificar lo que se va a bailar.

 

Personalmente, tengo un gran conflicto con mi quehacer, porque cuando yo empecé, me dije: “tengo la oportunidad de rescatar y difundir formas tradicionales o formas más propias de la cultura o tengo la posibilidad, cómo creadora, hacer propuestas atractivas”. Entonces, me debato en medio de las dos. El grupo en el que bailo es muy tradicional, con propuestas de formaciones grupales tradicionales y de repente, cuando quiero ponerme creativa, inmediatamente, quiero tener una labor de rescate cultural. Me pregunto ”¿qué hago?”.

 

Siempre hay alguna maroma que uno encuentra improvisando con la falda o con mi propio cuerpo y la incorporo. Pero, el detalle está en cómo se hace y cuáles son las otras formas que uno encuentra para que la gente se ubique en lo que se está haciendo. El incluir en las propuestas escénicas de danza folclórica otras manifestaciones, como diálogos y teatro, ubican a la gente en lo que uno está haciendo.  Al ver coreografía tras coreografía, llega un momento en que dicen “apago y me voy”.

 

¿Qué es lo que más te gusta del folclor?

F/ El sentimiento costarricense. El sentimiento de identidad.

 

 

Como bailarina de danzas folclóricas, ¿qué es indispensable para vos como intérprete?

F/ Saber y entender lo que estoy bailando. Como intérprete de cualquier otro tipo de danza, es importante. Pero, como portadora de un mensaje de difusión de la cultura, adopta otro peso. 

 

¿Contanos algún dato curioso sobre vos?

F/ Si tengo la posibilidad, prefiero tener una luz encendida al dormir. 

 

Contanos sobre los estereotipos que tienen las personas sobre las danzas folclóricas costarricenses. 

F/ Son una polada… y así, con esa palabra; “una polada”.Así lo describe la población general. Sin embargo, hay un gran número de personas que les gusta y les mueve algún sentimiento de identidad. También, existe una idea de que, al igual que en la danza, “los bailarines hombres son homosexuales”. Además, dentro del medio de la danza, “que es muy fácil”, así que quien no sirve para la danza encuentra nicho en la danza folclórica. 

 

 

Contanos algo que no sepamos de la comunidad de danzas folclóricas en Costa Rica.

F/ Vieras que hay una cosa y voy a decirla, que sí se sabe, pero que nadie dice: existe un sentimiento de competencia, de sed de reconocimiento, pero no de la sana; no de celebrarme por algo bien hecho, sino de demostrar superioridad (aunque la palabra suene algo gruesa). Sucede entre grupos y entre personas dentro de un mismo grupo.   

 

Por otro lado, las personas que bailan estas danzas tienen un sentimiento y amor enorme hacia la  danza folclórica. Decía una compañera “es que uno tiene que amar esta vara para levantarse a las 4:00 a.m.”.

 

¿Tenés proyectos en este momento? 

F/ Año a año tengo propuestas de espectáculos nuevos con Barbac. Recientemente,  hicimos una presentación con la banda de eventos de Heredia y estuvo bellísima, tuvo muy buena acogida. Para octubre, tenemos una propuesta alrededor de la caña de azúcar y sus derivados. Como bailarina, bailo una coreografía con Kevin Arce para el Festival de Coreógrafos Graciela Moreno (FCGM).

 

 

¿Cuáles son algunos de los Festivales de folclor más importantes en Costa Rica?

F/ En el país no hay un festival homólogo al FCGM o al Nacional de Danza. Los festivales los hace cada agrupación, invitan a agrupaciones nacionales e internacionales. Cada uno hace su agenda y convocatoria pero, no tiene mayor impacto. No hay una promoción de un festival desde el Ministerio de Cultura. Hubo uno, desde este Ministerio, que se llamaba Emilia Prieto, pero dejó de hacerse. Ese, quizás, era el festival a nivel nacional de folclor. 

 

 

Cuando ves una obra, ¿cuál es algún aspecto que logra cautivarte?

F/ De una obra de neofolclor, honestamente, el atrevimiento y no porque la gente no pueda hacerlo, sino porque pareciera que no hay una noción real de lo que se está haciendo. Desde la forma hasta qué tiene que ver eso con el contenido que estoy transmitiendo.

 

De danzas tradicionales folclóricas, voy a confesarme, por repetitivas podrían volverse aburridas. Sin embargo, tienen el valor que tienen y hay que verlas desde ese lugar.

 

De las danzas típicas, de acuerdo al recurso que se esté usando, tiene impacto o no.  Eso según la herramienta que quieran usar, si es de espacio, del cuerpo o  interpretativa.

 

De danza contemporánea, cuándo se conecta. El conjunto de los elementos que están en escena, si entra realmente, con honestidad a desnudarse (usándolo de manera metafórica). Sea lo que sea que se este haciendo, es ahí donde uno conecta, que hagan que me olvide de la forma para ver el sentimiento. 

 

En danza contemporánea, ¿tenés algún(a) artista o agrupación que te llame la atención?

F/ Siempre me gusta ir a ver las compañías estatales. La CND me parece fabulosa igual que Danza U y con la CCDUNA hay un vínculo afectivo por ser la casa.

 

Independientes veo pocas. Como intérprete me gusta ver a Wendy Chinchilla, es maravillosa.

 

¿Tenés alguna agrupación de folclor que admirés y te guste el trabajo que hacen?

F/ Pues sí, es de las más antiguas que existen y se ha mantenido constante, Matambú. 

 

 

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

F/ Leo. Ejercitarme, no es algo que hago en mi tiempo libre, pero me gusta mucho. Me cuesta mucho pero, me gusta mucho tener tiempos de no hacer nada.

 

¿Cuál es tu comida típica favorita?

F/ Me encanta la tortilla y todo lo que tenga que ver con el maíz. De Limón me encanta la “yinya” (ginger), es una galleta de jengibre.

 

¿Cuál es tu lugar favorito de Limón?

F/ Cahuita

 

¿Vas a los desfiles o no? 

F/ Fui como estudiante durante mucho tiempo. Ahora no voy, pero, participo de las fiestas del 15 de setiembre, por trabajo, porque Barbac tiene trabajo. Me acuerdo mucho de cómo se celebra en Limón, una mezcla entre patriótico y carnavalesco. Mucho ritmo, muy alegre y mucha fiesta. 

 

¿Café? 

F/ Negro y sin azúcar.

 

¿Tortilla de queso o chorreada? 

F/ ¡Eso no se hace!, jaja. ¡No se puede escoger una!

 

¿Playa o montaña?

F/ Playa.

 

¿Qué consejo le darías a un bailarín o bailarina joven?

F/  Nunca olvidar el germen que la hizo o lo hizo volcar su mirada a la danza. 

 

 

Al colaborar este año, por primera vez, con el Festival de Folclor, en Pérez Zeledón, muchas preguntas saltaron a mí cabeza sobre las danzas folclóricas. “¿Por qué algunos van descalzos y otros no?”, “¿tendrá algún significado los accesorios que usan?”, “¿por qué las coreografías usan el mismo ritmo musical?”. Parte de las razones por las que decidí entrevistar a Fraisa fueron, precisamente, para que me sacara de estas dudas; dudas que ustedes también podrían tener. 

 

También, representó una perfecta oportunidad para conocer a alguien tan apasionada por el folclor costarricense. Fraisa lo vive día a día, lo lleva en su sangre, es su estandarte como artista; algo que admiro y resalto. 

 

Esta entrevista estuvo llena de información y lecciones. Aprendí más, en un par de horas, sobre el folclor y las danzas folclóricas, que lo que había aprendido en toda mi vida. Me llena de emoción ver cómo la revista, poco a poco, se ha ido involucrando con el resto de expresiones dancísticas. Esperen mucho más, porque En las Tablas aportará para ayudar a crecer las danzas folclóricas costarricenses.