← volver al inicio


Un café con Erina Libertad por Carolina

"La actuación me agarró de sorpresa." - Erina Libertad

Carolina Burgos

Pocas veces nos encontramos bailarinas actuando en películas nacionales, de hecho, no se me ocurre alguna otra en este momento. Por esta razón, no pude desaprovechar la oportunidad de tomarme un café con Erina Campos, más conocida como Erina Libertad.

 

Erina es egresada del antiguo programa Danza Abierta y actriz en la película Aquí y Ahora de la joven directora Paz León. Una cinta que retrata la vida de una bailarina costarricense en busca de una gran oportunidad en el extranjero. Erina comparte su actuación con el conocido director, actor, emprendedor y comediante (casi nada) Hernán Jiménez.

 

En esta entrevista conoceremos un poco más sobre Erina y su experiencia actuando en este filme nacional. 

 

 

Contanos un poco sobre vos

E/ Soy de Curridabat, estuve en el Castella desde el segundo grado hasta quinto año. Empecé ballet y danza  desde los 8 años pero me gradué en Teatro. Me rebelé contra el departamento de danza, pero definitivamente el Castella marca la necesidad en una persona de estar en constante creación. Cuando salí me metí a estudiar Biología, no quería nada que tuviera que ver con la danza y al final regresé. Entrené con Metamorfosis, porque me gustaban las telas y hacíamos clases con Gustavo Vargas. Gus me dijo que por qué no me metía en Danza Abierta, era un programa más serio. Hice la prueba, me metí, estuve ahí, con Luis, por dos años. Luego seguí en el mundo independiente, en el que todos agarran lo que pueden y nada, solo eso. 

 

 

Qué apellido tan curioso, ¿sabés de dónde es?

E/ Mis apellidos son Campos Acuña. Libertad me lo hice para Facebook. De repente, todo el mundo me empezó a conocer y llamar así, me empezó a gustar más y me quedé así. Pero bueno no es apellido, pero, es como mi nombre ahora. 

 

¿En cuáles propuestas has participado en el mundo independiente?

E/  Hice muchos talleres. Participé de un proyecto escénico con Alex Catona, también en una coreografía con Garry Rosales. También trabajé con compas de danza abierta, pero después me fui por el mundo del impro, trabajé algo más indefinido con Alex Catona. La danza se mezcla con otras disciplinas y  la verdad eso es lo que me gusta más. 

 

También, recibí una beca en arte contemporáneo. Me dieron una residencia en Despacio, me metieron como bailarina y empecé a hacer propuestas en el campo visual contemporáneo. Ahí fue donde empecé con el performance. En LAB MAE Diseño de Indumentaria para Artes Escénicas hice una investigación entre la danza, el diseño y el vestuario. Ahí realicé un performance y de hecho ahora mis propuestas solo se basan en eso. Para mí, lo más interesante de la danza es que no tenga partituras, que no se pueda repetir, por más que alguien más la haga. Me gusta trabajar con no bailarines, eso me parece super interesante, lo que sale es hermoso, no se trata de reproducir. No es lo mismo con alguien que no tenga el lenguaje dancístico. Entonces, eso es el lenguaje, si no lo estás viendo desde el punto crítico, la frescura te da otra cosa. 

 

 

¿Cuáles otras disciplinas practicas? 

E/ Ay muchacha, yo hago de todo, jaja. He hecho de todo en la vida, fui profesora, bartender y más. Lo que ahorita hago más es diseño, actuación, cine, pero, sobretodo, vestuario. He diseñado indumentaria para danza y para cine, eso es chiva también. Es otra cosa y eso sí da plata jaja.  

 

¿Cómo comenzaste actuando en cine?

E/ La actuación me agarró de sorpresa. Después de graduarme en el Castella, salté a esto. Hice un par de cortos, como por ayudarle a compas, cosas muy pequeñitas, pero, nada serio. De ahí, salté a esta peli, que salió por una llamada de Pame, porque teníamos un amigo en común… Me dijo: “se trata de una bailarina”.  Nada, ahí empezó el proceso de bailarina para el cine. 

 

 

¿De qué se trata Aquí y Ahora?

E/ Es una película sobre una bailarina  súper estable. Tiene una vida estable tanto personal como en la danza. Pero, justamente, en ese momento, comienzan a cambiar las cosas en la danza, la vida familiar y amorosa. Tiene que tomar decisiones, ver qué pasa. Es en ese momento que comienza  la peli.

 

¿Fue tu primera vez actuando? 

E/ Sí. 

 

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en esta película?

E/Para mí fue una súper experiencia y muy rica, ¡la haría mil veces! Me hice muy amiga de la directora, tenemos casi la misma edad, ella es súper joven. Hicimos click desde el primer momento, era su primer largometraje. Creo que ella me facilitó muchísimo las cosas y el ambiente fue muy bonito en el crew, con toda la gente. Todo el resto eran actores y actrices, era una super oportunidad para aprender, todos con un súper colmillo. También era muy bonito aprender de ellos. En algún momento, Paz se enfermó y llegó Hernán a ser director, pero, obviamente fue solo por esos días.

 

¿Cuánto duró la grabación de la película?

E/ En cuatro semanas tuvimos que hacer todo.

 

¿Cuándo se grabó?

E/ En marzo del 2017, o sea, hace más de dos años. Se estrenó hasta el 5 de setiembre, eso fue en lo que más duraron, ese es el proceso. 

 

¿Grabaron algo después de esas 4 semanas?

E/ No era posible porque el crew era lamayoría de países como Canadá, USA, España, Francia, y no había ni un día más. Después hicimos doblajes que es cuando la voz sale mal o algo así. Todo era mucha confianza, confiar en la directora. 

 

Para mí, del mundo del cine, lo más loco es que no se ensaya. Para no perder la frescura o no sé… se ensaya como dos veces. Es raro para uno que está acostumbrado al mundo del teatro, la danza. Yo me aprendía el guión como una loquita. cambio, para ellos era más ir desarrollando un momento, más que aprenderse las cosas de memoria. Era muy interesante que propuestas locas funcionaban al final. Alguien más planeó un horario que se tiene que cumplir y ya, todos sabíamos que nos íbamos al agua en ese momento y teníamos que hacerlo full. La gente era chivísima. Todo un día a la vez, era cansado pero también muy rico. 

 

¿Cómo fue tu primer día de rodaje en la peli?

E/ Mi primer día de rodaje fue en la UCR, como te dije, yo estaba súper nerviosa porque no sabía qué iba a pasar, ni cuánto se duraba.No tenía idea de que se hacían tantísimas tomas para una escena. Es una toma general, luego, otra más cerca, luego, una enfocada en vos, no sé, cambiar lo que se está diciendo... era como “qué loco todo esto”

      

El primer día de rodaje fue la escena en la que ella va donde Ernesto y descorcha el champán. Yo estaba demasiado nerviosa, me sudaban demasiado las manos y tenía miedo de pegarle al mae en la cara, pegarle a la cámara o a alguna luz. Pero, ese día estaba con Hernán y él estaba tan metido que hace que uno se lo crea. De repente nada más te metés de lleno. 

 

Pero sí, el primer día estaba asustadilla porque no tenía idea de como iba a ser. 

 

Para vos, ¿cuál fue el reto más grande de esta peli? 

E/ Realmente, mi mayor reto en esta peli fue bailar. Ese tipo de cosas no estaban tan contempladas. Me preocupaba mucho la danza, eran 12 horas de grabación y no podía ensayar tanto. Fue un proceso muy intenso. También el lenguaje de la coreógrafa es un lenguaje muy distinto al mío, al que yo conocía y me tuve que adaptar. Pero, sí me daba mucho miedo eso, quería que la danza fuera creíble, que sepan que es difícil estar en una compañía y que se notara realmente cómo es una bailarina: mechuda, sudada, nunca arreglada y nunca a tiempo. 

 

     

Contanos sobre tu relación con Hernán Jiménez, ¿lo conocías de antes?

E/ No, no lo conocía del todo, lo conocí en el último casting, cuando iban descartando gente. De hecho, fue más que todo al final, para ver cómo funcionan las dinámicas entre las personas, a ver qué tanto fluyen, fue un casting muy rápido. Cuando me eligieron para el papel, nos vimos un par de veces para tomar café y conocernos, saber historias de vida, miedos y demás. Entonces se trataba de generar en el menor tiempo posible la mayor confianza posible. Fue muy tuanis...tener esa confianza de decir “mae, tengo miedo con esto, cómo hago con esto”. Siento que fue muy buen compañero, fue muy chiva. 

 

¿Era tu primera vez haciendo canopy? 

E/ No era mi primera vez.  

 

¿Fuiste vos la que se quedó a la mitad?

E/Sí soy yo lamentablemente (risas). Esa escena había que hacerla antes de que abrieran el canopy. Ese día estaba con miedo, yo estaba realmente asustada y ellos querían que fuera la primera que me mandara. Yo tenía miedo y decía “¡por favor que se tire alguien antes!” Me mandaron de primero y cuando me tiraron el viento me devolvió y me quedé atorada en el medio. Tuvieron que llegar a rescatarme (risas). Pero sí me tiré como seis o no sé cuantas veces, pero, bueno, fue chiva, ¡vieras qué bonito lugar!

 

 

¿Querés continuar actuando en películas?

E/ . Respuesta definitiva. 

 

¿Tenés proyectos relacionados a la danza o cine afuturo?

E/ No, en realidad en películas no... escucho ofertas, (risas). En danza sí, pero con esto que te contaba antes, no precisamente con bailarines sino proyectos más relacionados a la investigación.

 

¿Has visto propuestas coreografías este año?

E/ Lo que vi últimamente fue  La Plancha y vieras ¡qué buen brete! Me encantó, me pareció una gran investigación, ¡uff! Me encantó. 

 

¿Cuál sería uno o varios consejos que le darías a un artista danzante que quiere comenzar a actuar?

E/ Primero, que agarre toda la experiencia escénica que pueda, todas las experiencias son importantes. Desde la disciplina de llegar temprano, estar de lleno con lo que estás haciendo, hasta esa inteligencia corporal y física. Poder escuchar a las personas que están con vos, escuchar otro cuerpo, las miradas, las acciones, son cosas más delicadas, yo las aprendí muchísimo de la artes escénicas. 

 

También estar en el momento y que eso suceda realmente. No tratar de parecer, sino  entregarte a la situación, tener relaciones lo más reales posibles para que sea real con lo que está sucediendo. Sentir, escuchar, que te pase por el cuerpo, reaccionar. Eso, como procesar todas esas cosas que uno ya ha hecho, talleres, obras, esas conexiones que ya uno tiene, que resultan muy sutiles. Vos ya sabés que cuando estás bailando tenés una sincronía, eso mismo es en el cine todo el día.  

 

Yo siento que es eso, que uno tiene muchas cosas aprendidas para poder utilizarlas en el cine, saber usar la inteligencia corporal en cosas más sutiles, uno como bailarina tiene “check, check, check” en varias cosas. Saber trabajar con presión, hacer las cosas bien; es poder estar en un set con 25-30 personas con las cuales tenés que vibrar bieny con todos tenés que tener eso. Es tener mucha adaptación, uno tiene mucha calle, ha hecho independiente y si ha estado en alguna escuela, bailando, esa fuerza de continuar aunque le haya pasado de todo. 

 

 

Las personas que resaltan en innovación son aquellas que se aventuran a desarrollar distintos talentos. Hablar y conocer a Erina es una confirmación más de que la danza abre fronteras, más allá de lo que pensamos. Erina, bailarina, actriz, vestuarista y artista es, sin duda, el perfecto ejemplo de cómo se puede entremezclar el arte.

 

Les invito a revisar las carteleras de los cines e ir a ver Aquí y Ahora.