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Un café con Christopher Díaz por Carolina

"No pensemos solo en lo temporal si no en construir la sostenibilidad como gremio y en la huella que le estamos dejando a nuestro país. Esto marca la diferencia al final." - Christopher Díaz

Carolina Burgos

En los últimos 3 meses de este año, decidí entrevistar a ciertas personas que para este momento en la historia costarricense de nuestra danza contemporánea, representan gran importancia. Y, quise cerrar este 2018 entrevistando al nuevo director del Taller Nacional de Danza, Christopher Díaz.

 

Hace relativamente poco tuve la oportunidad de conocerlo y rápidamente congeniamos. Nos dimos cuenta que tenemos varios aspectos en común y nos pusimos a trabajar juntos en algunas colaboraciones.

 

Chris es un muchacho joven, con mucho profesionalismo y ambición. Nuevas ideas y estrategias en mente, con los pies en la tierra y preparado para tomar el toro por lo cuernos con esta gran responsabilidad como lo es la dirección de este ente. 

 

Esto fue lo que hablamos mientras nos tomamos un café. 

 

Contanos sobre vos.

C/Mi nombre completo es Christopher Días Navarro, tengo 24 años y nací en Cartago, soy papero como dirían. Tengo casi toda mi vida de vivir en Heredia, hasta hace aproximadamente un mes que me mudé a San José por cuestiones de trabajo. En Heredia saqué mi primara, secundaria y universidad, estudié danza en la Escuela de Danza de la U.N.A. De ahí empecé a desarrollarme mucho hacia fuera, hacia otros proyectos. Casi todo el trabajo que tenía lo desarrollé en San José y ahí fue cuando comencé a estudiar Edición de Cine y Televisión. Finalmente terminé con una Maestría Profesional en Diseño de Lenguaje Audiovisual y Multimedial en la UCR.

 

Siempre he pensado que la Comunicación ha sido mi otra área de trabajo, desde que estaba en la U siempre quise esto. Para mí la danza es comunicar, entonces siempre encontraba un vínculo entre ambos. No tenía un final muy claro, pero sabía que algo tenía que ver.

 

Comencé con otros proyectos personales, empecé a descubrir otros lenguajes, a jugar con la cámara, y fue descubriendo otras cosas se podían hacer y así fueron naciendo otros proyectos también. 

 

Ha sido un camino muy interesante y siento que no he llegado ni a la mitad. Ha sido una búsqueda de nuevos caminos, el romper paradigmas o ideas que uno se hace. 

 

¿Cómo comenzaste en la danza?

C/En la danza comencé bailando en el colegio en el que estaba. Recuerdo que siempre estuve muy vinculado a las artes y al deporte. 

 

Me gustaba mucho la música, fue mi primer arte digo yo; cantaba y tocaba instrumentos. Después de eso, por cuestiones de salud estuve en natación por 4 años, luego pasé en taekwondo; entonces el movimiento siempre estuvo presente y la vinculación escénica también. 

 

Eran una convergencia de disciplinas muy interesantes porque yo tenía 7 años y estaba nadando y cantando en el coro al mismo tiempo, casi ningún niño que conocía tenían esta combinación tan rara, pensaba yo. 

 

Cuando ingresé al colegio no había nada similar a lo que estaba haciendo entonces me enfoqué en mis estudios hasta noveno. Después de esto se abrió un grupo coreográfico y probé. Yo siempre fui muy energético y siempre quise estar haciendo más cosas, eso de ir al cole y regresar a la casa no me bastaba. Acabé bailando, hasta la actualidad. 

 

Cuando tomé la decisión de estudiar danza fue porque quería profundizar más en lo que estaba haciendo, quería conocer más. Realmente hasta desconocía que había una carrera universitaria que preparaba bailarines y se estudiaba la danza tal cual, fue un descubrimiento muy interesante; yo era muy ajeno al mundo de la danza. Fue parte de mi curiosidad que me impulsó a buscar eso, y así inicié en danza.

 

 

¿Qué te llamó la atención de estudiar comunicación?

C/Fue durante la carrera de danza porque yo recuerdo que siempre quise ayudar al departamento de comunicación, entonces volvemos a lo mismo, yo era muymetido para decirlo popularmente. Me acerqué a la dirección de la Escuela de Danza porque yo quería colaborar, les dije que me gustaría llevar capacitaciones, entonces yo ayudaba en la Escuela y me capacitaba al mismo tiempo. Llevé cursos de Producción Audiovisual, Photoshop, Edición y una serie de cosas que yo sentía que al final podía vincularlas con la danza. Yo veía que en la Escuela se había generado mucho material audiovisual que estaba de registro pero que no pasaba más allá. Entonces fue el acoplarse a las necesidades de ese momento con todas las plataformas audiovisuales que comenzaron a explotarse. 

 

Sin conocimientos ni nada, agarré una cámara y comencé a filmar danza; filmaba cosas que yo sentía que funcionaban. Tenía horas de horas de material, y al final de la edición tenía 30 segundos. Empecé a jugar; creaba y hacía.

 

Ese material tuvo una respuesta bastante buena en la Escuela y se empezó a utilizar como cortos promocionales para temporadas, tanto para la CCDUNA como para UNA Danza Joven. Luego trabajé con la Compañía Nacional de Danza y con Gráfica Génesis en su momento. 

 

Al graduarme, había entendido que había una necesidad de este tipo de contenido y quise explorar más ya que lo poco que tenía era empírico, descubrí un Técnico en Cine y Edición en la ULACIT y lo saqué.

 

¿Cómo nació Secuencia?

C/Secuencia es mi bebé, es mi chineado y mi hijo predilecto. Es un proyecto que lleva en construcción unos 3 años, nació por esta investigación de la danza, la cámara y la pantalla, pero se cuajó durante mi proyecto al final de maestría. Al ser mi maestría en Comunicación no tuve la oportunidad hasta ese momento de trabajarlo con la danza como objeto para un producto, entonces empecé a desarrollarlo hacia la danza. Fue super rico porque hice una investigación más profunda sobre el lenguaje, y a lo que ya conocía le fui dando un nombre. Empecé a desmenuzar el qué y el cómo, las dudas que tenía se fueron aclarando un poco al caminar hacia ese punto. 

 

Tuve la oportunidad de irme a Chile y Argentina en donde pude afianzar mucho conocimiento, también conocí mucha gente que me tendió la mano con consejos y esto fue el detonante que terminó de motivarme a desarrollar Secuencia.

 

En este momento es un proyecto que está aspirando a convertirse en plataforma para la investigación y creación de espacios en Costa Rica y la región, acerca de la danza en pantalla, video danza, danza escénica y audiovisual y cómo este mundo converge con lo audiovisual y la escena. 

 

¿Qué es el Taller Nacional de Danza?

C/En este momento el TND brinda a la comunidad costarricense un espacio de recreación, conocimiento acerca de danza, movimiento, metodologías, técnicas y estilos. Tiene un enfoque recreativo y formativo que busca integrar a la sociedad con la danza y que conozcan las ventajas que tiene como disciplina artística.

 

Por otro lado, es un espacio que propicia ayuda al sector independiente dancístico profesional costarricense en el desarrollo de sus propuestas escénicas, les ayuda a potencializar su quehacer diario y profesión. Es un pilar fundamental del Taller propiciar estos espacios para que el gremio tenga acceso a un lugar apto para la práctica de esto.

 

Y, hace 2 o 3 años, el Taller, junto con otras instituciones del Gobierno, se ha convertido en un facilitador de la descentralización de la cultura dancística por medio de alianzas para que otras poblaciones fuera de la GAM tenga acceso a la danza.  

 

¿Qué te motivó a asumir la dirección del Taller Nacional de Danza?

C/Me motivó el hecho de que siento que le puedo aportar cosas diferentes, y no hablo como individuo sino como alguien que es parte de un gremio y una generación. El estar en una posición de cuestionar y de replantear el panorama o cómo se ha ido trabajando, reconociendo todo lo bueno que se ha hecho pero dándonos cuenta de cuánto hace falta. Es algo que me cala mucho como persona y como director; yo no me veo como un individuo, no me veo como Christopher Díaz en dirección sino más bien me veo como una generación. Me gusta verlo como alguien que responde a las cuestionantes que no nacen de la individualidad sino del colectivo.

 

Poder llevar esas inquietudes y deseos que se decía desde afuera, poder verlo y cotejarlo para hacerlo real. Entender todos los agentes e instituciones involucrados en el proceso, vivir con eso y ver cómo se aporta desde esto.

 

¿Qué relación o conocimiento previo tenías del Taller Nacional de Danza?

C/Por venir de una Escuela de Danza conocía su gran aporte y creación visionaria en su momento por parte de las personas que lo fundaron, creo que es un mérito y logro a resaltar, rescatar y subrayar porque la generación de espacios como lo es el Taller en la época, es totalmente invaluable.

 

Conocía su existencia y su quehacer, fui usuario del Taller en su momento con alquiler de espacio, clases maestras, entonces realmente conocía sobre su importancia para el sector.  

 

Es un espacio que el sector quiere, necesita y cuida, y esto es algo vital para que siga por mucho más tiempo.

 

¿Cuáles son algunos de los objetivos que tienes en mente para este 2019 con el Taller Nacional de Danza?

C/Actualmente estamos en un contexto de cambio institucional, de pensamiento, administrativo y de renovación en el Gobierno; y creo que es un fenómeno que poco a poco se va a convertir en un fenómeno social. Desde la parte política, económica y social, siento que ha repercutido y el arte no es ajeno a esto. 

 

Entonces si me preguntas sobre objetivos, yo catalogo el 2019 como el año de transición, replanteamiento y reestructuración. ¿Por qué? Porque insisto, reconocer el trabajo que se ha hecho pero innovando lo que tenemos. Que sea más actualizado, responda a las generaciones actuales, aporte al gremio y a la sociedad desde otro punto de vista. El trabajo que se ha venido haciendo es bastante bueno pero es momento de cuestionarnos que más podemos aportar y qué más podemos hacer con lo que tenemos. 

 

Entonces para mí, el objetivo principal es la reestructuración, el análisis y la reconstrucción de propuestas, y la evaluación de todo esto para que en el 2020 re afianzar todos estos cambios venideros.

 

¿Cuál podrías decir que es el pilar del Taller Nacional de Danza?

C/Hay dos pilares fundamentales, la democratización de la danza y lo profesional del sector independiente. Son los ejes que definen al Taller Nacional de Danza. 

 

¿Cuáles son estas inquietudes actuales que mencionas que tiene el gremio?

C/Lo que veo es una necesidad en la especialización. 

Creo que el Taller debe de ser un espacio de especialización escénica, que brinde procesos donde el artista actual pueda tener acceso a herramientas más especializadas de distintas áreas siempre vinculadas con la danza; gestión, metodologías, etc. Son áreas de oportunidad que existen y que son necesarias para generar mejores productos. 

 

Todo esto es un plus que se le da al artista; ahora el artista es autogestor, comunicador, vestuarista, escenógrafo y lo hacen bien y se han defendido. Pero imagínate lo que se podría alcanzar si desde la institucionalidad se brindan estas herramientas para que se pueda trascender y especializar lo que ya hacemos. 

 

Estamos en la era colaborativa, esto se plantea desde el Gobierno porque se está buscando la colaboración interinstitucional. ¿Por qué? No hay plata. Con la plata que tengamos, trabajemos entre todos; y es una estrategia que me parece maravillosa. 

 

¿Cuáles son algunos cambios que se vienen para el Taller Nacional de Danza? 

C/A lo que me dirijo es a la profesionalización de procesos, es de mis mayores estandartes en esta dirección. ¿A qué me refiero con esto? Desde préstamos de salones, ayudas institucionales, colaboraciones, auspicios y todo lo vinculado con el gremio independiente. Los espacios gubernamentales deben de funcionar como plataforma para el gremio, no podemos ser asistencialistas porque no propicia el desarrollo ni el avance y lo que hace es retraer hasta las mismas capacidades que tenemos como gremio. 

 

El cambio esencial que se puede esperar, en el corto plazo es la profesionalización de procesos. 

 

Se mantienen los préstamos de salones con diferentes requerimientos, no enlazados hacia la burocracia y lo administrativo, sino hacia el análisis crítico del desarrollo del trabajo del artista, y reconocimiento del trabajo profesional. Lo que queremos desarrollar e implementar es buscar que el trabajo que estamos realizando sea evidenciado, ¿Cómo? Sistematizado, recopilado, documentado y justificado. Entonces, se van a recibir proyectos y se van a prestar salones a aquellos que cumplan con una serie de requisitos que en cambio de limitar, potencian el producto del artista porque habilita que el artista piense en aspectos como su público meta, objetivo del proyecto, dónde va a hacerlo, etc. Ayuda también a que el gremio entienda la importancia de profesionalizarnos y no a pensar en el chivo,que también es importante. 

 

No pensemos solo en lo temporal si no en construir la sostenibilidad como gremio y en la huella que le estamos dejando a nuestro país. Esto marca la diferencia al final. Yo sé que muchas de estas cosas son medio aburridas, pero es lo que se necesita para valer lo que hacemos.

 

No le tengamos miedo a las cosas, si no entendemos cómo funciona, más allá de la crítica y el señalamiento, es el acercamiento y la consulta; que es lo que me gustaría que pensemos entre todos. Si muchas de las cosas que se vienen, no se entienden, es algo normal; desde el Taller vamos a generar espacios de explicación de los cambios y los nuevos procesos. La razón de ser de las instituciones públicas es la gente, y ¿quienes defienden la institucionalidad pública? Las personas que la utilizan. La gente es la que le da valor a las instituciones, sino no existen. 

 

¿Cuál ha sido el mayor reto que te has encontrado hasta ahora siendo el nuevo director?

C/El consenso es lo más difícil. El consenso con la institucionalidad, con los procesos, con las visiones y con la trayectoria de las cosas; eso ha sido realmente lo más complejo, interesante y retador. Es lograr entender las dinámicas, continuar con cosas e ir construyendo. 

 

¿Cómo lo has abordado?

C/Escucha activa, saber que uno no tiene la verdad absoluta y ser objetivo; la comunicación en general es lo más importante. Escuchar a todos los agentes, a todo lo que le da naturaleza a lo que se hace; desde los usuarios, cuerpo docente, administración, jefaturas, etc. 

 

Siento que el trabajo del director es eso, canalizar las inquietudes y solicitudes y buscar de qué manera abordarlas. No discernir de lo correcto o no porque eso es muy subjetivo, pero más que todo buscar cuál es el abordaje más apropiado. 

 

¿Qué has aprendido en estos meses tanto personal como profesionalmente? 

C/Profesionalmente he aprendido mucho acerca de procesos, gestión, desarrollo, proyectos, iniciativas, gerencial; es un reto diario y esto es estrategia pura. Aprender a leer entre líneas, la habilidad que a veces uno empieza a desarrollar. También sobre procedimientos administrativos, la percepción de la sociedad hacia el trabajo de la danza. Salirse de la burbuja y de la zona de confort e intentar verlo desde lo externo, lo cual es vital para entender el proceso de la administración. 

 

Desde lo personal ha sido la paciencia, el autoconocimiento, desarrollar el carácter, ser muy estratégico con las emociones y entender que hay tiempo para todo. Soy una persona sumamente eléctrica y enérgica, y eso ha sido muy retador porque he tenido que lidiar con muchos sentimientos. 

 

Y entender que la institución es más grande que uno, no por el hecho de la gestión sino que el interés común está por encima del interés personal, y eso te obliga a tener una disposición diferente. 

 

 

Cuando te toce entregar la batuta, ¿cómo te gustaría entregar el Taller Nacional de Danza?

C/Me gustaría entregar el Taller como un lugar en donde los proyectos y procesos tengan vida propia, que no ocupan un director para que sean sino que el mismo gremio lo solicite. Que el mismo Taller lo necesite. 

 

No quiero que el Taller sea el proyecto mío y que cuando me vaya se caiga, porque el Taller no debe responder a eso. Las instituciones no son de la personas que las rige en su momento. Se espera que lleguen nuevas personas a afinar cosas de lo que la persona anterior dejó. 

 

 

¿Qué has tenido que sacrificar en estos meses de dirección?

C/Tiempo de ocio, trabajo, he tenido que posponer proyectos tanto de estudios como laborales y posponer metas personales. 

 

¿Qué es lo más te gusta de la época navideña?

C/El viento y el frío.

 

¿Tamales?

C/Sí claro, Ahora me como 2 piñas tal vez durante la temporada. 

 

¿Rompope?

C/¡Claro! Con bastante Ron

 

¿Cuál sería el regalo perfecto para vos en esta Navidad?

C/Agradecería mucho escaparme una noche a un lugar con un cielo estrellado, con una copa de vino y solo escuchar música. Sería el regalo perfecto. 

 

¿Tradiciones de fin de año? 

C/Pues no, a veces me como las uvas pero no es como la regla.

 

¿Tenés propósitos personales de año nuevo?

C/Sí, encontrar un equilibrio, es un gran propósito. Y retomar mi entrenamiento en danza.

 

¿Qué ha sido lo más enriquecedor de ser director hasta el momento? 

C/Conocer las historias y el impacto que tiene la danza en la gente, ha sido lo más lindo que me ha tocado experimentar. 

 

¿Cuál mensaje le tenés a la comunidad dancística?

C/Es momento de repensarnos y ver las posibilidades que hay, la danza es mucho más de lo que tenemos y hacemos. Podemos enriquecerla de muchas formas, hay que salir adelante; es cuestión de ponerse a conversar y trabajar. 

 

 

 

Es una etapa difícil a la cual nos enfrentamos como país,  y como dijo Chris, el arte no está exenta de esto. Además, después de este periodo de vacas flacas que ha pasado el Taller Nacional de Danza, solo alguien con valentía y seguridad en sí mismo puede asumir tan titánica tarea. Por esta razón, admiro a Chris.

 

Esta entrevista no solo reafirmó mi creencia sobre las capacidades de este nuevo director, sino que me llenó de inspiración y esperanza. Después de ver todas las ganas y planes que se vienen para el Taller, siento muchas ansias de abrazar este 2019. ¿Será duro? ¡Claro que sí!, pero se puede trabajar, las cosas se pueden alcanzar. 

 

Le deseo los mayores éxitos a Chris en esta dirección, no me cabe duda que se vendrán grandes cambios para el Taller. Es un momento para abrir nuevos caminos. Se viene una etapa diferente.