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Un café con Bryan Chavarría por Carolina

"...cómo ser fiel a mis objetivos, a mis necesidades como artista e incluso a mis propios rasgos como persona sin entrar en un juego paranoico de si lo estoy logrando..." - Bryan Chavarría

Carolina Burgos

Hace aproximadamente dos años atrás dos chicos me escribieron al Facebook de En las Tablas buscando ayuda para un proyecto que tenían en mente el cual consistía visibilizar los procesos creativos a partir de contenido audiovisual. En una hora de reunión, pude reconocer la iniciativa, proactividad y profesionalismo de dos personas de las cuales ahora me siento muy orgullosa que formen parte de nuestra revista; ellos son Camilo Regueyra y Bryan Chavarría. 

 

El 2018 comenzamos el año entrevistando a Cami, y este decidí iniciarlo entrevistando a su fiel compañero Bryan quien el año pasado se me acercó contándome que como artista se sentía listo para compartir ciertas cosas de su vida tanto personal como profesional. Debo confesarles, creo que ha sido la entrevista más relajada y graciosa que he tenido hasta el momento, incluso mientras transcribía la entrevista me hallé riéndome de los chistes y tonteras por segunda vez. Y durante este ratito que compartimos aprendí cosas valiosas de Bryan, no solo lecciones de vida sino sentimientos compartidos también.

 

 

Contanos sobre vos. 

B/Tengo 30 años, estoy a punto de cumplir 31 ahora en febrero. Soy palmareño,

sí soy de pueblo y todas mis referencias son de campo, de hecho toda mi vida recogí café hasta hace aproximadamente unos 5 años. Vengo de una familia gigante, somos 8 hijos y soy el menor. Me mudé para San José recién cuando entré a la U en el 2006, me vine a estudiar farmacia en la UCR, estudié por 4 años y en el segundo año de farmacia como segunda carrera metí Filología Española que era más como un gustito y un placer que tenía. Farmacia era mi estudio de tiempo completo, trasnochadas, libros gigantes, yo era eseestudiante ¡absolutamente! 

 

Me vine de Palmares con una muy buena amiga que estudiaba Teatro y ella descubrió, porque era muy inquieta, que habían clases libres de danza contemporánea en el sótano de Música, y no recuerdo cómo ni por qué ella me dijo que fuera y probara. Creo que era porque ella siempre me veía demasiado estresado casi siempre con dos semanas sin dormir jaja. Tampoco entiendo muy bien por qué yo le dije que sí, porque mi sensibilidad hacia el arte provenía más de las letras, yo era una persona que escribía mucho, leía y leo mucho y en ese entonces era como una ratilla de biblioteca, y mi conexión con mi cuerpo no era la más íntima. Igual fui a la clase, muriéndome de miedo, llegué super temprano con un libro de Química gigante y me senté en una banquilla a esperar como una hora antes de que comenzara la clase. Se lo cuento porque siento que ese día en específico, en ese sótano empezó a pasar el resto de mi vida. Yo le agradezco demasiado a mi amiga que me dijo que fuera y a mi ser de 20 años que fue a la clase aunque fuera muerto de miedo. La clase la dio Diana Betancourt, una luz de persona y hermosa bailarina, ella me invitó al cuerpo y al movimiento y me enamoré demasiado rápido de la danza. Averigüé que ella dirigía un grupo que se llamaba Danzú que son esos grupos de representación de la U, en el 2009 hice la audición para el grupo y estuve el año completo con ellos. A finales de ese año hice la audición para El Barco y ese es como un segundo punto de quiebre para mí que atesoro, porque ahí ya fue como mandarse a las aguas de la danza y arte escénico. 

 

Y pues aquí estoy, graduado de El Barco navegando las aguas de la danza independiente. Regresé a la U el año pasado a continuar con Filología Española, ya Farmacia no empata con mi vida aunque me encantaba porque era un ñoño pero no tiene nada que ver con lo que hago ahora. Filología me parece que es un excelente complemente con objetivos específicos que tengo con la danza y personales. 

 

 

¿Cómo reaccionaron tus papás ante la decisión de dedicarte a la danza?

B/Ahora entiendo que yo definitivamente estaba llevando un proceso en donde me estaba desligando de Farmacia pero en ese momento no lo entendía. Empecé a perder interés poco a poco y a ganar interés en el movimiento, la danza, mi cuerpo y en todo este mundo de nuevas posibilidades. 

 

Cuando entré a El Barco todavía estaba en la U pero comencé a perder cursos, ¡usted no sabe cómo! Parecía que la meta era perderlos todos jajaja porque obviamente mi energía ya no estaba ahí y yo estaba mintiéndome a mí mismo. 

 

Yo no les mentí, solo les oculté información, mis papás creían que El Barco era una cosilla a la cual yo iba solo en la noche, como de 6:00pm – 9:00pm  y no que era esa Escuela de lunes a viernes de 8:00 am hasta las 5:00 pm. Entonces lo recibían muy bien cuando no sabían la información real. “Ay que bonito que está haciendo eso, lo veo muy contento y todo fuerte” pero mi mamá comenzó a sospechar porque cada vez me veía jalando menos libros. Y yo, muy niño inmaduro, les oculté que había dejado la U por un año completo.  

 

Yo visitaba a mi familia casi todos los fines de semana, y una vez que me estaba devolviendo a San José me llamó uno de mis hermanos “Bran (mis hermanos me dicen así), vieras que le acabo de decir a ma que usted ya no está en la U, porque creo que ya alguien tiene que decirle y usted simplemente lo está posponiendo demasiado” y yo le dije “¡Gracias!” y colgué. 

 

Obviamente mis papás se molestaron por muchas razones como por ejemplo que al venir de campo muchos de mis hermanos no tuvieron acceso a un estudio universitario solamente los últimos tres, Farmacia es una carrera que se entiende como respetable, yo siempre había sido académicamente muy complaciente siempre fui buen estudiante y tenía notas muy altas, también tenía la segunda carrera que redondeaba ese perfil de superestudiante, y de repente hacer ese corte y dejarlo tirado. Bueno, dejarlo tirado suena a como si me hubiese desinteresado así no más, pero ahora entiendo que simplemente no era lo que me correspondía hacer en ese momento. 

 

Fue muy difícil, durante muchos años tuve remordimientos casi hasta el final del proceso de El Barco. Yo alquilaba un apartamento que estaba al frente de la Facultad de Farmacia y no quería toparme a mis compañeros porque estaba ese peso social que me generaba incluso hasta vergüenza como si no fuera también respetable estudiar Danza.

 

Yo quería esquivar las preguntas y no recibir ese juicio social de “y ahora, ¿qué va a hacer?” y siendo tan joven todo eso me repercutía montones. Fue un proceso que tuve que ir sobrellevando para hacerme cargo de mi propia decisión. Las recompensas del camino me fueron ayudando a limpiar esos remordimientos. Mis papás cuando comenzaron a ver lo que yo estaba haciendo comenzaron a ir a ver las funciones y se dieron cuenta que yo le ponía el mismo esfuerzo, quizás hasta más, a estudiar Danza que lo que le ponía a Farmacia.  Siento que el punto decisivo de soltar esos remordimientos fue la graduación de El Barco porque vino toda mi familia y ahora sé que respetan mucho mi trabajo. 

 

 

Para los que no conocieron El Barco, contanos sobre él.

B/No le puedo hablar muy bien de fechas, verdad. 

Pues El Barco es un proyecto de formación escénica en danza contemporánea creado por Jimmy Ortiz. Tuvo 3 generaciones y tuvo un espectro de aproximadamente 10 años. Fue un proyecto ambicioso y grande sobre todo en su visión y perspectiva de abordar la formación de bailarines porque primordialmente se partía a partir de las potencialidades individuales de cada cuerpo. Se traía a la mesa las posibilidades, las herramientas, historia y recursos de cada cuerpo, más allá de tratar de buscar el cuerpo estandarizado del bailarín. En cuanto a plan de estudio era muy movible ya que respondía a las necesidades de cada generación, era una proceso bastante concentrado. Solo había una generación por turno, hasta que esa se graduara comenzaba la otra; hubo solamente 3 generaciones.

 

 

¿Contanos sobre tu experiencia por El Barco?

B/¿Puedo responderla con danza interpretativa? Jaja

Emocionalisísima, exageradamente. Si la gente dice que es una montaña rusa de emociones yo digo que es el martillo que llevan a Zapote que se le va a salir un tornillo y usted no sabe si va a perder la vida jajajaja

 

Va más allá del proceso formativo o la información técnica, el estar trabajando con el cuerpo es estar poniéndose en un estado de vulnerabilidad permanente, trayéndose a ese espacio de interacción e interrelación con otros en donde se sabe que pueden pasar muchas cosas. 

 

Era lo que yo necesitaba, lo que yo buscaba a nivel de movimiento y perspectiva artística. Entiendo cómo es atractivo para ciertas personas que están buscando ese tipo de formación sin algún tono o juicio de valor en cuanto que sea peor o mejor que otro proceso porque no estoy interesado en generar este tipo de juicios de valor. 

 

Jimmy funda El Barco bajo este lema de “Juego, ficción y sorpresa” y creo que justamente este proceso que viví, y mis compañeros y compañeras no me dejarían mentir, fue muy fiel a esto. Todo el tiempo permitiéndonos explorar y expandir límites. 

 

 

Trabajas mucho con Camilo Regueyra. ¿Cómo es un proceso de montaje coreográfico entre ustedes?

B/ Sobre todo muy cambiante, pero siempre es bajo la pauta de que vamos a explorar. Cami y yo no hemos abordado un proceso diciendo “vamos a montar esto, vamos a montar una escena que trata de esto” inmediatamente y esto es lo que me atrajo de trabajar con ello. Fuimos compañeros y conocía sus capacidades, pero la primera vez que trabajamos juntos fue bajo la pauta de nos vemos y esto va a ser un espacio de exploración que no va a estar limitado por la necesidad o la urgencia de tener material hecho; lo que hace que cada uno sea diferente pero que estemos vinculados en ese sentido.          

 

Se plantea un espacio para poder pensar sobre lo que estamos haciendo, no nos interesa movernos simplemente por llegar al “ochito”. Nos encanta movernos, pero no buscamos mover porque sí, ¿qué estamos creando con este proceso? ¿Qué estamos comunicando? ¿Cuál es el lenguaje corporal que estamos planteando? ¿Cuál es la puesta en escena que debemos usar para llegar a este objetivo? Esto hace que cada propuesta sea muy diferente una de la otra.

 

 

En este momento de tu vida, ¿cómo te sientes como artista escénico y cuál serían 3 palabras para describirte?

B/ Como artista escénico en este momento me siento un poco más amplio en cuanto a recursos y más estable. Siento que aunque todavía soy joven ya he recorrido cierto camino del cual me siento satisfecho y siento que lo puedo utilizar como base para seguir adelante explorando muchísimo más.

 

Me siento más reflexivo comparado a los primeros años cuando entré a danza, antes era más instintivo y un poco más precipitado en lo que hacía; que es delicioso porque es esta energía super rica de la juventud de mandarse a hacer las cosas. Ahora me siento más reflexivo en mis procesos, me detengo más. Estoy interesado como artista justamente en teorizar un poco más, siento que antes hacía las cosas de manera más instintiva, a cómo me iba a pareciendo en ese momento. 

 

Pues ahí estoy, diría que más reflexivo, más amplio, pero siempre inquieto. 

 

 

Para vos, ¿qué ha sido lo más duro de la danza y tu carrera como bailarín?

B/ Dos cosas, que creo que es algo con lo que todos nos vamos a identificar.  La dificultad de sostener una carrera a nivel de estabilidad económica, de mantenerse a flote porque todos tenemos que sostener una vida de adultos, pagar recibos, movilizarse, comer, etc. Ese es como el acuerdo colectivo en donde decimos “hey, ¡qué difícil que está esto! pero, ¿cómo le hacemos?” que creo que es muy lindo.  Cómo flexibilizarse en esta carrera y sostenerla a pesar de que hay épocas muy difíciles de sostener a nivel de ingresos y recursos. 

 

Y lo segundo que es una cosa que descubrí hace algunos años y me sorprendió que me pasara, que es cómo ser fiel a mis objetivos, a mis necesidades como artista e incluso a mis propios rasgos como persona sin entrar en un juego paranoico de si lo estoy lograndosi estoy produciendo lo suficientesi me estoy moviendo en suficientes plataformassi mi trabajo está siendo visible. Pero me he dado cuenta que es una cuestión de percepción ya que a veces pienso que una persona está moviéndose mucho y cuando hablo con esa persona me dice que casi no está haciendo cosas. 

 

 

¿Qué podrías decir que es lo más gratificante de esto?

B/ Creo que número uno, recuperar mi cuerpo como territorio. Fue el primer regalo que obtuve de la danza y que todavía sigue sucediendo, no es algo que se acaba. Expandir mi imaginario y no solo a partir de esta cosa abstracta de la sensibilidad de una clasela ficción de una pieza, la danza me abrió la posibilidad de viajar, conocer gente y compartir experiencias a las que yo no había tenido acceso de otra manera. Definitivamente la danza abrió mis mundos, una conexión casi que global y que agradezco mucho. 

 

Y también, como un punto gratificante importante es poder poner una propuestaen escena, accediendo a espacios a los que tal vez las personas desde los lugares donde yo vengo no tienen acceso inmediato. De cierta forma, y de una manera muy mística, es canalizar una historia familiar y comunitaria a través de mi historia ahí. 

 

 

A la hora de interpretar o crear, ¿usualmente de dónde provienen tus fuentes de inspiración?

B/ He identificado bastante recurrentemente el cine. Pienso mucho en la danza como una propuesta audiovisual, es cuando me imagino estar creando o interpretando algo es tal cual como una película o una escena. De hecho, por eso he explorado tímidamente propuestas de video danza, totalmente amateur, porque me satisface esta perspectiva

También la literatura porque soy un ávido lector. Me inspiran e influyen mucho. A veces ni siquiera textos completos sino textos cortos, frases sueltas o cuentos cortos. 

 

 

¿Qué aprendiste en el 2018?

B/ Reafirmar que la vida es un eterno fluir, que la vida es un constante cambio, que no puedo dar nada por sentado y que no puedo resistirme a lo que yo llamo verdad del cambio. Que es necesario estar más honestamente presente, que hay que comprometerse un poco más con las cosas que uno se involucra porque sino quedan tibias, sin sabor o inconclusas. 

 

 

¿Cuáles son tus proyectos para este 2019?

B/ Vieras que este 2019, por suerte y como está planificado va a estar movidito. Tengo este proyecto de montaje con Camilo Regueyra, Cristina Rojas, y Gabriel Rodríguez. Con Grei Quezac vamos a estar realizando un montaje con La Carpa que es un colectivo escénico en Mazatlán, México en Abril-Mayo. Para mediados de año con Grei estaremos girando un taller que se llama “Estados no Catatónicos” en Medellín, Lima, Cusco (Perú), Rosario, Mendoza, (Argentina). También, está la convocatoria de la coproducción de Teatro de la Danza que si la aprueban sería en Noviembre.

 

 

¿Tenés resoluciones o propósitos de año nuevo?

B/ Es más o menos lo que te dije sobre lo que aprendí el año pasado entonces puede sonar repetitivo, pero he estado pensando mucho en estar más comprometido y más presente. Necesito reforzar eso como persona, lo reconozco, es algo que definitivamente necesito trabajar. 

 

 

¿Qué quieres lograr como bailarín en tu vida?

B/¡Wow! Creo que sentirme satisfecho con las piezas que he puesto afuera, con el impacto que eso pueda tener no solo a nivel de gremio sino también social. 

 

 

Para vos, ¿cuál es la mayor problemática que enfrenta la danza y cuál es una posible solución?

B/ Hace tiempo me viene resonando mucho que percibo la danza y el arte con un tono mercantil y meramente un producto que está atravesado por el capital. Y creo que tiene que ver con la necesidad que tenemos de vivir y sobrevivir a partir de lo que creamos pero me parece que se está absorbiendo mucho por esta lógica capital y creo que se está creando mucho solo para responder a las plataformas y a los espacios que existen y creo que estos espacios debería de usarse como base y no como techo, como base y no como objetivo final. 

 

 

¿Tenés pasatiempos?

B/Creo que cosas muy normales, me gusta mucho leer, ver buen cine. No tengo ningún pasatiempo fuera de lo normal como quilting jaja pero honestamente me gusta mucho leer, leo muchas novelas. Definitivamente, tengo una facilidad para los autores del boomLatinoamericano, Cortázar, García Márquez, Octavio Paz, etc.  

 

 

¿Hay algo que los lectores deban saber sobre vos?

B/¡Soy peligroso! no mentira jajaja Más bien hay tantas cosas que los lectores no deberían de saber de mí jajaja

 

 

¿Cuál es tu sabor de helado favorito?

B/¡ay! ¡Ron con pasas! ¡Absolutamente sí!

 

 

Si en este momento alguien te regalara un tiquete de avión a cualquier parte del mundo, ¿cuál lugar escogerías?

B/ Argentina, me está llamando el Sur hace rato y el Sur como ideológico. Me refiero a esta noción que la hegemonía es el norte, entonces el Sur geográfico e ideológico como contrapropuesta me llama mucho.

 

 

¿Vainilla o chocolate?

B/ Chocolate.

 

 

3 cosas que te gustan de vos mismo. 

B/ Mi humor me ha mantenido vivo a lo largo del tiempo. 

Mi eterno “sí”me refiero a la disponibilidad. 

Ser de pueblo, ¡me encanta!

 

 

 

¡Qué manera de dar inicio con el 2019! Pocas veces me he topado con personas cuyas historias son así de inspiradoras, casi dignas de una película de Hollywood. En nuestra sociedad escoger nuestra profesión requiere gran valor pero escogerla bajo las circunstancias de Bryan creo que requiere el doble. 

 

El 2018 fue un año particularmente duro para la mayoría de las personas con las cuales he hablado, incluyendo a Bryan, pero quiero decirles (decirte) que es de valientes levantarse cuando no se tienen ganas. Además, hablar con él es un verdadero gusto ya que no solo es un gran artista con opiniones variadas y fundamentadas, sino que el factor humor siempre está presente y si no me creen vean las fotos con el montón de muecas que logramos capturar. 

 

Por último, me llena de alegría saber que lo que se pretendió con esta sección de entrevistas se está logrando, es hablar de danza como se habla de la vida con una buena taza de café. Gracias Bryan por este espacio y por enseñarme tanto, me siento un poco más cerca de vos. Es un placer y un orgullo conocerte.