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Un café con Arlene Borbón por Carolina

"Esa ha sido mi parte más complicada, el lograr acomodar entre lecturas de libros, ensayos, etc, porque ellos crecen muy rápido y quiero aprovecharlo, pero también tengo mis responsabilidades." - Arlene Borbón

Carolina Burgos

Para los que no saben, tengo una bebé de 2 años llamada Alana. El haber vivido esta experiencia de maternidad me ha hecho ver la vida desde otra perspectiva; me he dado cuenta la dificilísima tarea que es, todo lo que conlleva, los sacrificios, el trabajo, el balancear mi vida con la de ella y la infinita felicidad que todo esto combinado me trae. Por esta razón, para este mes de agosto (mes de las madres) quise entrevistar a una mamá joven y primeriza que decidió continuar con sus estudios de danza a pesar de haber tenido un embarazo inesperado. Arlene Borbón nos cuenta su historia, cómo ha logrado malabarear la danza y Matías, y lo que quiere lograr con alcanzar en su vida.

  

Contanos un poco sobre vos (mini biografía)

A/ Mi nombre es Arlene Borbón Hernández, tengo 21 años, nací en San José y vivo en Heredia.  Aquí donde me ve tengo un técnico medio en Contabilidad y Finanzas, pero bueno, el llamado de la danza dijo alguien por ahí (jaja) Actualmente estoy estudiando danza, estoy en mi tercer año. Tengo un bebé precioso que está a punto de cumplir 8 meses que se llama Matías Borbón Hernández. Soy hija única entonces comprenderá que soy la chineada y ahora somos dos chineados. Logré continuar con mi proceso en la universidad después de mi embarazo a pesar de muchos tropiezos que tuve el año pasado. Dejé a mi bebé de 1 mes y medio para entrar a la u , entonces usted entenderá que todo esto que he logrado ha sido gracias al apoyo de mi familia porque de lo contrario no estaríamos aquí hablando. Soy madre soltera y el apoyo de mi familia ha sido incondicional, ni yo ni mi bebé estaríamos donde estamos ahora.

 

¿Cómo comenzaste en la danza?

A/ Yo empecé en la danza por el programa Margarita Esquivel, ahí empecé a los 17 años en ballet clásico III. Luego entré a Precarrera en el 2014 y escuché de la carrera de danza, y dije “bueno, intentémoslo. Si está para uno, está”. Hice la prueba y todo salió muy bien, ingresé a la carrera. Comencé a hacer talleres por aparte y a tomar clases con otras personas. 

 

¿Por qué decidiste estudiar danza?

A/ Hubo algo que me llamó y me encantó mucho y fue conocer a Christopher Unpezverde Núñez. El me enseñó algo completamente distinto a lo que venía aprendiendo en la universidad y yo dije que quería continuar expresándome de esta manera tan libre como lo podía hacer con él en ese estudio. Y siempre intento recordar eso cuando suceden ciertos tropiezos en el camino, recordar esas sensaciones y por qué quería expresarme de esa manera en ese momento. El tiempo que intenté dejar de bailar, intenté omitir el baile de mi vida que pudo haber sido hace 1 año que estaba embarazada, no lo logré. Si  muchas han logrado continuar con sus bebés o sin sus bebés; vamos a seguir adelante.

 

Contanos sobre tu embarazo y cómo esto afectó o influyó en tus estudios.

A/ A mí me encanta hablar de mi embarazo. Yo quedé embarazada en abril del 2016, me di cuenta un 29 de abril y fue un momento demasiado impactante; creo que en la vida de todas, sea esperado o no. Yo lloraba y lloraba.

Se me pasaron todos mis traumas cuando ya hablé con mi familia, abuelo, abuela, tía y demás. Para mi mamá fue un momento difícil porque era el hecho de que su bebé iba a tener un bebé, además del sexto sentido de mamá que no le gustaba mi pareja (en ese momento estaba con el papá de mi bebé).

Yo avisé en la universidad sobre mi embarazo cuando estaba terminando el semestre, para ese entonces tenía 3 meses de embarazo aproximadamente. Ya había pasado la peor parte, porque cuando me di cuenta de mi embarazo yo tenía 5 semanas y comencé a recapitular que estaba entrenando con Los Tres Hermanos, más el gimnasio, más la universidad, más UNA Danza Joven… si no hubiese pegado se hubiese venido en cualquier momento.

Después de regresar de vacaciones resulta que me sacaron de los procesos creativos de UNA Danza Joven por mi embarazo pero para que no perdiera la beca me colocaron en el área de producción, estaba como asistente de Alex Catona. Inicialmente, me tocaba bailar en la obra de Andrea Catania y en la de Andrea Vargas, las coreografías ya estaban montadas conmigo en escena pero luego ya no, lo cual fue mejor porque la investigación o el proceso que Alex Catona me hizo vivir junto a mi bebé fue único.

Luego vino el segundo semestre y yo seguía yendo a la Escuela de Danza, haciendo mis clases, mis clases teóricas, ensayos, trabajos, matriculé inglés, gimnasio, etc; fue caóticamente gracioso. Durante este proceso, mi pareja se fue, desapareció, entonces las cosas comenzaron a mezclarse y fue un revoltijo de qué voy a hacer con mi vida y cosas que uno comienza a pensar. Entonces, estaba haciendo clase y me bajaban las lágrimas, a veces no quería hablar, etc.

Para cuando llegaron los exámenes finales tenía 33 semanas de embarazo y en medio examen de ballet, ya mi cuerpo y mi mente no se estaban conectando y no pude terminar la prueba. Tuve que pasar por un proceso de apelación en la universidad.

Resulta que hay una serie de normas que se crearon para evaluar a las mujeres embarazadas en la carrera de danza; se supone que debo de cumplir con el objetivo de curso y según mis profesoras en ese momento, no lo cumplí. Fue un proceso de apelación sumamente agotador, cuyo último paso fue formar un tribunal con profesores externos que analizaran mi caso y ellos tomaran la decisión. Al final, yo pasé porque las profesoras me habían evaluado mal; el programa de curso dicta que se tiene que evaluar de una manera, el primer semestre fue así pero el segundo semestre estaban evaluando de otro modo.

Y el regresar al siguiente año fue muy difícil porque yo estaba saliendo de cuarentena, mi bebé nació el 29 de diciembre y entramos el 16 de febrero. Era volverme a exponer a que todos me vieran, a no tener fuerza abdominal, ni musculatura ni nada y además de dejar a Mati  de mes y medio y con mis pechos llenos de leche.

 ¿Te molestó que te sacaran de los procesos creativos o te pareció que fue la decisión correcta?

A/ Vieras que sí me molestó porque la presentación era en agosto, ni siquiera en setiembre. No voy a rajarte pero no se me veía panza, si es que era por el traje de Danzas de las Indias. Segundo, ellos me hablaron de un esfuerzo físico terrenal que venía con esta obra que me podía afectar pero si ves la obra no era media hora seguida de cardio. Igualmente, tenía que tener en cuenta que si algo me pasaba iba a ser responsabilidad de la Escuela de Danza; yo sigo siendo estudiante de la universidad y nadie me puede sacar de mis clases al menos que tenga un dictamen médico que diga que tengo que pausar mi proceso como ha pasado con muchas otras embarazadas. Pero creo que se les olvida y creen que uno embarazada es una discapacitada. Mi ginecólogo me dijo “vos tenés que tener sentido común. No vas a dejar que te alcen y exponerte a que te boten.” Pero yo no quería que me regalaran nada, yo venía aquí a trabajar y si tengo que hacer alguna adaptación pues la hago.

 

¿Cómo es un día normal en la vida de Arlene?

A/ ¡Todos los días son tan diferentes! Pero voy a escoger un día muy divertido, un lunes. Es levantarse a las 5:30am para salir 6:30am de la casa, Matías dormido normalmente y dejarlo sin bañar. Voy al gimnasio de 7am a 8am. Voy a la universidad de 8am a 3:30pm, más ensayos aparte de mi muestra hasta las 7pm. Es pasar ensayando y bailando todo el día, hasta cuando regreso a mi casa jugar con mi bebé lo que me queda; cambiarlo y dormirlo para yo comenzar a hacer trabajos y mis cosas. Esa ha sido mi parte más complicada, el lograr acomodar entre lecturas de libros, ensayos, etc, porque ellos crecen muy rápido y quiero aprovecharlo, pero también tengo mis responsabilidades.

 

¿Cuáles fortalezas y debilidades tiene la carrera de Danza de la U.N.A.?

A/ Tiene personal que te va a ayudar en momentos difíciles, que te ven como un ser humano antes que como una bailarina y artista.

Como debilidad creo que en la universidad no están preparados para afrontar un embarazo, una lesión o una operación. Y, que internamente no haya una normativa en la cual uno se pueda respaldar.

 

¿Cuál es el tu paso a seguir después de graduarte?

A/ Quiero sacar una especialización en el ballet clásico para formación de estudiantes, es decir, pedagogía. Si se pudiera bailar, excelente… no te voy a mentir. Pero yo también me pongo a pensar en que necesito hacer dinero para sostener mi vida y la de mi bebé.

 

¿Cuál es tu percepción del gremio dancístico?

A/ Hace poco fui a realizar un taller de danza a España, entonces tengo un antes y un después de mi viaje. Pensaba que estábamos muy cerrados a lo nuevo, a las nuevas personalidades que vienen desde abajo para formar y crear e innovar. Pero realmente viendo desde afuera, estamos trabajando poco a poco para que el gremio de danza se expanda. Actualmente considero que se está abriendo más, creo que deberíamos de preguntarnos más el “¿por qué no lo intentamos? ¿qué es lo peor que puede pasar?”. Debemos de tener un poquito más de curiosidad e investigación.

 

Como artista joven que también se relaciona con otros artistas jóvenes, ¿cuáles necesidades tienen en la danza?

A/ Creo que apoyo y más comunicación entre las actividades interdisciplinarias.  A veces tenemos ideas en la cabeza pero no sabemos cómo concretarlas y puede ser tan sencillo como el sentarse a hablar con un especialista en fotografía, con un músico, actor, etc. Porque tenemos este pensamiento de que el bailarín todo lo crea, todo lo hace y todo lo soluciona. Dejar de separar tanto el teatro, la danza, la música (las artes) y al final de cuentas somos una sola que juntas podemos crear algo maravilloso.

Y trabajo, un lugar en donde podamos desarrollar esa experiencia y no necesariamente como bailarines sino como profesor o como coreógrafo. Yo sé que cada uno puede tener su interés propio pero llega la realidad que son recursos, tiempo y espacio.

 

¿Cuáles son sus mayores intereses en relación con la danza?

A/ Empezar a crear una cultura en la población de que con el arte se puede trabajar, disfrutar, jugar, etc. Una curiosidad que tengo es el llegar al M.E.P. y crear una plataforma de danza en las escuelas y colegios públicos. Tal vez desconozco y hay alguien que sí lo está intentando lograr, pero hay que perseguir y luchar por esa iniciativa.

 

¿Cómo describirías el ser mamá?

A/ Te lo voy a decir en dos palabras, bendita locura. Para mi ser mamá es una locura, pero una hermosa locura. Llámele bendición, milagro… lo que sea, pero es demasiado loco el hacer una persona adentro de uno.

 

 Hablanos de Matías.

A/ Es un precioso y una ricura de bebé; es mi principito. Este niño está sobre estimulado. Desde que nació ha sido demasiado chispa, de muchos gestos faciales. Actualmente está encontrando qué le molesta, y qué no le molesta, entonces él habla y frunce el ceño. Es super amoroso, agradecido y chineado. Ya se descubrió sus piecitos, se pone de pie y camina de lado, no quiere gatear así que estamos en ese proceso y transición. Le encanta ver La Princesita Sofía con mi abuela, Paw Patrol y Mickey. Le gusta mucho la música que no sea la clásica (jaja). Le llaman mucho la atención los animales, los pájaros y el canario de mi abuela. Come cualquier cosa que le den y hace desastres con la comida. Toma mucha agua. Tiene demasiado pelo, vienen en camino los dientes. Me negaba a cortarle el pelo, tanto así que se le hacía una colita atrás de lo largo que lo tenía pero él mismo se lo empezó a jalar entonces tuvimos que hacerle un recorte; ahí tengo guardado sus mechones de pelo. 

 

¿Cuál es tu actividad favorita para hacer con Matías?

A/ Me encanta tirarme con él al piso a descubrir el mundo.

 

Menciona 3 mitos sobre la maternidad.

A/ - Que somos unas discapacitadas que no podemos hacer nada.

-       Que debemos de renunciar a nuestros sueños y metas por cumplir ese rol de mujer.

-       Que no el bebé no duerma conmigo. Matías tiene su cuna pero él duerme conmigo y ¡punto!

 

Arlene es el claro ejemplo de que no importa qué tan cansadas estemos o qué tan difícil se ponga el camino, cuando hablamos de nuestros hijos la sonrisa en nuestro rostro no se puede contener. Esta entrevista me hizo recordar que el que quiere alcanzar algo, con la suficiente determinación lo puede lograr. Y, no olvidemos que nuestros padres no son perfectos, ellos también tuvieron que aprender a ser papás y entre esos esfuerzos cometieron muchos errores pero las decisiones que tomaron fueron pensando en nuestro bienestar.

Mamás bailarinas, las admiro mucho.

 

Para ver las fotos de esta entrevista, hagan click en el enlace de abajo:

http://enlastablascr.com/galeria/un-cafe-con-arlene-borbon