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Paréntesis 2018 por Carolina

Entre buses, peatones, bocinas y postes de luz, Paréntesis es precisamente eso, un paréntesis en el trajín cotidiano, un respiro del estrés diario. 

Carolina Burgos

Este año se llevó a cabo la segunda edición del festival de danza Paréntesis a cargo de la compañía de Danza Universitaria de la Universidad de Costa Rica (U.C.R.). El año pasado no tuve la oportunidad de asistir, pero en esta ocasión Danza U nos pidió colaboración con la difusión del mismo y nosotros como página no podíamos estar más que encantados.

Para los que desconocen la modalidad de este festival, los pondré al tanto de cómo y qué se lleva a cabo en Paréntesis. En esta edición, contaron con la participación de 3 invitados internacionales: Josh Martin de Canadá, Kaho Kogure de Japón y Jeongho Nam de Corea, a quien se le dedicó el festival de este año. Durante toda una semana, se llevaron a cabo talleres gratuitos abiertos al público, este año con estilos como el Lindy Hop, Baile Popular, Tango, Hip Hop, Ballet y Movimientos y Tacones. Así mismo, hubo oferta para el sector profesional de la danza con talleres a cargo de los 3 invitados internacionales, además conversatorios y charlas. Los últimos 3 días de festival se dedican principalmente a la presentación de coreografías, cuyo escenario es compartido entre instituciones educativas como profesionales en la danza. Dicho escenario consiste en una tarima full equipada, situada en el parqueo de Educación de la U.C.R. en donde las obras se mezclan con el ajetreo de la vida universitaria.  

Fueron 19 obras presentadas en las tablas, por lo que no hablaré de cada una de ellas en específico. Me enfocaré en lo que creo que es el fuerte de mis posts, mi análisis como intérprete espectadora. Lo que sentí, pensé, absorbí, percibí… en fin, lo que se vive desde las butacas (o en este caso, el zacate). 

Desde el primer día debo admitir que quedé enamorada del concepto de Paréntesis; estar en medio parqueo universitario, viendo danza, de verdad que tiene su encanto. Entre buses, peatones, bocinas y postes de luz, Paréntesis es precisamente eso, un paréntesis en el trajín cotidiano, un respiro del estrés diario. El escenario colocado estratégicamente en un espacio en donde está alejado de la mayor concentración de ruido, a la par de una de las calles más transitadas, y visible para todos los peatones cercanos, haciéndolos parte de la experiencia. El público sentado en una pequeña colina, algunos acompañados y otros solos, con su café o snack favorito, procurando la mejor perspectiva para poder disfrutar de la danza. La comodidad y sencillez del festival, permite la facilidad de acceso al mismo; no solo para entrar o salir en el momento que cada quien pueda o quiera, sino para presentar la danza como algo interesante, y atraer personas que posiblemente bajo otro formato o en otra ocasión, no se acercarían a ver danza.  

Un aspecto que quisiera resaltar, es el espacio que abren en el escenario no solo para las otras compañías de danza estatales, sino para otras agrupaciones de danza educativas tales como Danza TEC, Danzú, Dancerías, Danzlim y UNA Danza Joven. Esta decisión, aunque pequeña pero significativa, permite no solo visibilizar el trabajo realizado con las generaciones jóvenes y su desarrollo, sino también representa una gran oportunidad de vivir la experiencia de bailar bajo el marco de un festival de danza nacional. Así mismo, le hago el pequeño recordatorio a los directores y directoras de estos grupos, de buscar siempre potenciar la singularidad del movimiento de cada bailarín y bailarina; no todos bailamos igual por lo que el movimiento impuesto no es siempre la mejor herramienta a utilizar.  

Por otra parte, quiero tomarme la libertad de hablar sobre algunos trabajos que capturaron mi atención. Primeramente, quisiera felicitar a 33 Danza (grupo independiente conformado por William Retana y Juan Leiva) ya que con su obra “Inciso B”, mostraron no solamente soltura y conexión en el escenario, sino también un crecimiento coreográfico e interpretativo. Del segundo día, resalto a Nayle Yrigoyen en la coreografía “Recuerdos Encriptados” de Metamorfosis, quien mostró solvencia, buen dominio de su técnica y una interpretación justa y adecuada para el papel representando en las tablas. Así mismo, aprovecho para destacar la obra “Ailuro” de Joey Vega presentada por UNA Danza Joven no solo por la coreografía en sí, sino porque he seguido de cerca las presentaciones de esta agrupación y en comparación con lo visto el año pasado, creo que esta obra responde no solo a las necesidades de UNA Danza Joven, sino también a sus habilidades, intereses y proceso de formación. Me gustaría verlos bailar más este tipo de coreografías. Del tercer día quisiera resaltar la obra “En tonada” de la bailarina Mónica Sánchez, quien no necesitó grandes derroches de virtuosismo y acrobacias para demostrar sus habilidades e interpretación; una obra sutil, con un concepto claro y muy disfrutable. Por último, la obra “Leftovers” del invitado canadiense Josh Martin, fue una coreografía que nos im-pre-sio-nó.Leftovers” fue una obra corta y con múltiples significados que representaba una riqueza de interpretaciones por parte del espectador, pero lo que más me sorprendió (y creo que a todos), fue el dominio corporal del intérprete. Manteniendo una misma cualidad de movimiento durante toda la obra, permitió un enganche inmediato y perpetuo por parte del público.  

Finalmente, resalto mucho la calidad de obras presentadas en general, no precisamente por su calidad ya que esto es un concepto relativo, sino porque me da la impresión de que la danza está regresando a su base, el movimiento. De igual manera, felicito al curador o curadora de las coreografías ya que hubo una amplia gama de gustos y opciones en donde cada uno de los programas mantuvo interesada a la audiencia. Y, para los que siempre vamos a ver danza, pudimos ver coreografías distintas a las que usualmente asistimos. Así mismo, felicito al departamento de producción, quien no solo estuvo encima de la planeación con muchos meses de anticipación, sino que pocas veces se ven eventos dancísticos de este carácter que se llevan a cabo de una manera tan fluida como lo fue Paréntesis. Cuando se mantiene una buena energía y una buena actitud por parte de las cabezas de un evento así, se percibe en el producto.

Para los y las que no tuvieron la oportunidad de asistir, les digo: no se lo pueden perder el próximo año. Participen, envíen sus propuestas, asistan a los talleres, vayan a los conversatorios; apoyemos estas plataformas que lo que buscan es apoyarnos a nosotros como gremio de danza.

 

Solo pudimos fotografiar el día jueves de Paréntesis. Para ver las fotos, ingresen al siguiente enlace:

http://enlastablascr.com/galeria/parentesis-2018