← volver al inicio


Gracias por la intimidad por Carolina

Me encanta cuando los intérpretes incomodan al público, me cautiva ver cómo la gente no sabe reaccionar ante un artista que te hace preguntas directas o se sienta detrás tuyo.

Carolina Burgos

“Ciclo Suiza nace en Buenos Aires, Argentina en el 2008, iniciativa de Lisandro Rodríguez y Maruja Bustamante. Fueron obras cortas de 15 minutos a cargo de 4 directores y 3 actores cada uno, todos los días diferentes. Pasaron por este ciclo más de 100 directores y 6000 espectadores en 2 años. Entre los directores destaca Alejandro Tantanián, Santiago Loza, Jorge Eiro y Santiago Gobernori.

 

Ciclo Suiza se destacó por ser un semillero de grandes actores y dramaturgos, tanto consagrados como emergentes.”

-  Tomado de la información del evento de Ciclo Suiza 12 en 20 en Facebook.

 

Para serles honesta, nunca antes había escuchado sobre la propuesta de Ciclo Suiza y me pareció muy interesante el hecho de que varios directores compartieran un mismo espacio. Este estaba compuesto por dos sillas y una línea de bombillos en una sala en donde cabían aproximadamente unas 30 personas.

Fui a la última semana de Ciclo Suiza 12 en 20 en donde se presentaron las obras “Marzo” de Alex Catona, “What´s my name?” de David Korish e “Ycosedron” de Gustavo Vargas; ésta fue su primera edición.

Es tan diferente cuando se asiste a un espectáculo en donde se comparte el escenario con los intérpretes (hablaré de intérpretes porque no todos los artistas que se presentaron eran bailarines); todo parece sentirse más. El espacio era tan reducido que los artistas para entrar a escena tenían que hacerse pegados a la pared para no golpear al público. No necesitaron alzar la voz o gritar, se sentaron junto con la audiencia y nos hablaron a los ojos. Uno como espectador tiene que procurar no estorbarles y hasta casi no respirar mucho para no quitarle el oxígeno al artista jadeante. Pero me fascina cuando uno paga por ser espectador pero termina formando parte de la obra.

Me encanta cuando los intérpretes incomodan al público, me cautiva ver cómo la gente no sabe reaccionar ante un artista que te hace preguntas directas o se sienta detrás tuyo. “¿Vuelvo a ver?”, ”¿Mejor me quedo viendo el piso y solo escucho?”, “¿Le respondo?”, “¿Continúo con el contacto visual?” Por alguna razón la gente asiste a espectáculos en donde se sabe que va a haber un grado de intimidad entre el artista y el público mayor que el que se experimentaría desde las butacas de un teatro, y aún así sienten que les invaden el espacio personal. Si saben el carácter de la obra, esperen ser tocados, manipulados, incomodados y movidos; pero no sólo físicamente, sino sentimentalmente también.

En días en donde me siento como una morsa con zapatillas, o cuando parece que solo enciendo el televisor para ver que ocurrió otro bombardeo en alguna parte del mundo, cuando parecen ser solo noticias de violencia, muertes y terrorismo… agradezco cuando el arte ennoblece mi corazón.

Agradezco intérpretes como Angélica García que con sólo tener 3 minutos de discurso me hizo querer llorar. Para lo que pensé: “Carolina no sea tan bañaza! ¿cómo se va a poner a llorar empezando el espectáculo?” Y al quitar mi mirada del techo, habiéndome tragado las lágrimas, vi sentada al frente mío una espectadora reventada en lágrimas. (en ese momento ya no me sentí tan bañaza). Agradezco que hayan logrado conmover al público y que el público se haya prestado para esto. Agradezco obras tan sencillas y sumamente íntimas como “What´s my name?” que me permiten ver un niño luchando por ser como su ídolo. Un deseo frustrado de querer saltar como Muhammad Ali, correr como él, moverse como él y luchar como él. Agradezco la desnudez de su problema físico y las cicatrices de sus operaciones que sin haberle dirigido una palabra al público, hizo que pudiera ver directo en su corazón. Pero sobre todo, agradezco bailarines como Andrea Catania y Josué Mora que al bailar ponen una sonrisa incontenible para mi rostro. Agradezco que me recordaran que por cosas así es que amo la danza. Agradezco que me hicieran disfrutar su movimiento y haberme percatado que después de una ardua tarea, espectáculo tras espectáculo, cada vez puedo olvidarme más de la técnica en escena, el vestuario, las luces y demás; y sentarme a saborear lo que se presenta en las tablas.

No es sólo la propuesta tan innovadora para Costa Rica como lo es Ciclo en Suiza, sino es el contenido que se presenta en el espacio. Independientemente si son directores de teatro, coreógrafos, improvisación, cine, mimo o marionetas… la labor del artista es hacer que la audiencia no salga igual a como entró; conmover. Nuestra tarea como artistas es hacer sentir algo, aunque sea incomodidad, pero algo es algo.

 

 

Ciclo Suiza 12 en 20 – última semana

Fecha: domingo 26 de junio, 2016

Lugar: La Casona Iluminada

 

“Marzo”

Director: Alex Catona

Intérpretes: Angélica García y Erina Libertad

 

“What´s my name?”

Director e intérprete: David Korish

 

“Ycosedron”

Director: Gustavo Vargas

Intérpretes: Andrea Catania y Josué Mora