XIX edición del Festival de Folclor Acabai en Pérez Zeledón

Como ya les hemos mencionado en notas anteriores, uno de nuestros objetivos, como revista, para este 2019, es colaborar en eventos dancísticos de otras disciplinas, además de la contemporánea, aspecto que hemos logrado a cabalidad. Pero, otra de nuestras metas es comenzar a visibilizar la danza que ocurre fuera de la GAM. La semana pasada viajamos a San Isidro de Pérez Zeledón a cubrir el Festival de Folclor organizado por el Estudio Abriendo Caminos. Es la primera vez, como revista, que cubrimos un evento fuera de la GAM y de danzas folclóricas, y esperamos que no sea la última. 

 

Un poco de historia

 

El Festival de Folclor se realizó por primera vez en el año 2000. En sus primeros tres años se llevó a cabo en la Escuela La Asunción y convocaba únicamente a grupos escolares de la zona. Del 2004 al 2009 se mudaron al Teatro del Complejo Cultural y, además de la participación de las escuelas y colegios, se sumaron agrupaciones independientes. A partir del 2010, y hasta la fecha, debido al gran crecimiento que ha tenido este Festival, se celebra en el Polideportivo de San Isidro.

 

Gisela Araya, ex bailarina de folclor, es la cabeza detrás de esta gran producción. Gisela nos comentó que esta plataforma nació para tratar de limar las asperezas que se creaban entre las diferentes instituciones. Además, buscan compartir el mensaje: el arte es para compartir, no para competir. “El objetivo es fomentar el respeto y el amor hacia nuestra danza folclórica y tratar de que, las futuras generaciones, no olvidne lo que es nuestro y lo puedan compartir fuera del país”, comentó la productora. 

 

Sobre esta edición

 

El Festival de Folclor se llevó a cabo el sábado 31 de agosto en el Polideportivo de San Isidro. Este año, el Festival consistió en una mañana llena de talleres y, por la tarde, las presentaciones folclóricas. Para esta edición, albergaron, aproximadamente, 12 instituciones educativas, 3 agrupaciones independientes y 500 artistas en total. 

 

El día inició con talleres formativos, abiertos a la comunidad, en las canchas abiertas del Polideportivo. Un lugar hermoso, con muchísima vegetación, bastantes personas realizando deportes y un gran río que separa las instalaciones del pueblo. 

 

El primer taller fue de tango, a cargo de la agrupación Raquel y Sebastián Tango, organizadores del Tico Tango Festival. La agrupación Balelé Mendé de Yubá Festival, plataforma nueva de afro, encendieron a los chicos y las chicas asistentes con un taller de casi dos horas con el maestro M’bemba Bangoura. La mañana finalizó con un taller a cargo de la agrupación Tablao Mestizo quienes enseñaron aspectos importantes sobre la técnica de flamenco como la voz, respiración y actitud.

 

A las 5:30 p.m. comenzaron las presentaciones, el grueso del Festival. Se presentaron las instituciones: Escuela Las Juntas de Pacuar, Escuela Pedro Pérez Zeledón, Escuela 12 de Marzo, Ensamble Folclórico Diwo, Colegio La Asunción, Grupo Herencias UNA, Liceo Sinaí, Grupo Cultural La Esencia, Grupo Bowotá LYO, Grupo Herencias Costarricenses, Grupo Alma Generaleña, Grupo Municipalidad de PZ y Colegio Santa Marta.

 

Es importante mencionar que las piezas presentadas, durante el festival, corresponden a la danzas típicas y no las danzas folclóricas tradicionales. La primera de estas tiene un creador o creadora, ser permiten interpretaciones con el vestuario, así como los movimientos escogidos. Mientras que la segunda está establecida en su indumentaria, coreografía y música. Además, no se sabe quién fue el autor o la autora de la pieza. Esto debería mencionarse antes de comenzar las presentaciones para no sólo ubicar al espectador, sino, también, educarlo. 

 

Hubo gran variedad en los diseños y colores escogidos para los vestuarios de las agrupaciones. Como es característico del vestuario típico guanacasteco, las mujeres vistieron faldas largas con vuelos y blusas de punto, mientras que los hombres utilizaron pantalones laborales y camisas de botones. Cada grupo jugó con su vestuario por lo que hubo variaciones en cada presentación. Faldas con colores mixtos, faldas lisas, faldas lisas con bordes de colores o estampados alusivos a símbolos nacionales. Cabellos recogidos en moños, trenzas, flores en el cabello, camafeos en sus cuellos y pañuelos fueron algunos de los accesorios escogidos. 

 

A nivel espacial, utilizaron mucho las formaciones lineales, ya fuera a manera de transición o como parte del baile. También pude ver muchos círculos en escena, entradas y salidas durante la coreografía y el uso de la voz con gritos típicos. Sin embargo, insto a los creadores y las creadoras a montar sus piezas en 360 grados, de manera que todo el público pueda disfrutar de ellas. De esta manera, también, logran adaptar sus coreografías a cualquier escenario en el que las presenten. 

 

Al ser una presentación con una duración aproximada de 3 horas y media, es difícil notar diferencias entre las propuestas coreográficas, más allá del vestuario. Pude identificar elementos que hicieron que ciertas coreografías destacaran entre las demás y recapturaran la atención del público asistente. 

 

El uso de cánones en la coreografía le brinda textura a la pieza y un cambio dinámico en el movimiento. Incorporar elementos como telas, canastas o  imágenes logra llamar la atención de la audiencia, al ser un componente ajeno en escena. Pocas agrupaciones utilizaron el nivel bajo y el alto en sus piezas y al hacerlo, inmediatamente sobresalían del resto. También, jugar con la música puede ser un factor determinante en la pieza, ya sea uniendo diferentes canciones en una sola o insertando sonidos dentro de la misma.  Esto le agrega textura, así como el uso de la voz en diálogos o como en el caso del Colegio La Asunción que hicieron una bomba.

 

Las agrupaciones independientes también pudieron sacar provecho de este escenario y fueron muy bien recibidos por el público. Destaco la presentación de tango a cargo de Raquel y Sebastián Tango quienes demostraron no solo dominio técnico y gran virtuosismo escénico, sino que nos cautivaron con su interpretación. La agrupación de Balelé Mendé, de Yubá Festival, cerraron esta edición con una presentación que incorporó al público que se encontraba en la parte inferior del Polideportivo, mayormente jóvenes. 

 

El 31 de agosto se celebra el Día del Negro y la Cultura Afro Costarricense. Es una lástima que solamente se presentaran coreografías típicas guanacastecas y no se incorporara otro folclor costarricense, como el limonense o el de otras regiones. El Colegio Santa Marta fue el único, en toda la noche, que bailó un poco de calypso en su propuesta. 

 

También, insto a la producción a considerar hacer una programación más corta y dinámica para que la audiencia no la halle pesada. El público asistente son, en su mayoría, familiares de los y las artistas, y en su mayoría, una vez acabada la presentación, no permanecieron a disfrutar del resto del espectáculo. Recordemos que estos espacios son una gran oportunidad para exponer arte a una población distinta.

 

Quiero felicitar a la producción del Festival de Folclor por tomar las riendas de una plataforma tan importante como esta. Aplaudo el esfuerzo de incorporar talleres de formación e invitar artistas de renombre nacional e internacional a participar de este espacio y compartir, de su conocimiento y experiencia, con las personas de la región. Recalco la importancia de plataformas como estas que logran mezclar lo profesional con lo lúdico, involucrando niños y niñas muy pequeñas, hasta adultos en las tablas. Felicidades Acabai, fue una exitosa edición. 

 

Esperen más de la revista, ¡a penas estamos comenzando con folclor!

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