El cuerpo en las tablas: lesiones en la danza – Parte II

 

Desde mi experiencia, quiero que hablemos de cuatro mecanismos de lesión que considero son muy comunes en el ámbito de la práctica escénica.

1. La ejecución disfuncional del movimiento

Durante los procesos de aprendizaje de las diferentes técnicas y/o estilos de movimiento podría ocurrir que el mapa creado en nuestro cerebro de algunos movimientos no sea funcional, es decir, que este mecanismo no es acorde a la biomecánica del cuerpo por lo tanto vamos a someter  las articulaciones, músculos, ligamentos y tendones a fuerzas que a mediano o largo plazo generarán una lesión. Por ello, debemos revisar a consciencia las posturas, aspectos psicomotores, fuerza y elasticidad necesarias para cada secuencia. Si todos estos factores no contribuyen favorablemente a la ejecución del movimiento, éste será repetido de manera disfuncional y con el tiempo seguro provocará una lesión ya que el cuerpo humano es una estructura biomecánica que depende del buen funcionamiento kinestésico para tener una larga vida. Por ejemplo, si una articulación que tiene la posibilidad de realizar grandes movimientos en el plano sagital (delante-atrás) y muy pequeños en el plano transversal (rotaciones) como es la rodilla, la forzamos a realizar una rotación más allá de su rango, ésta verá su estructura en peligro, y si constantemente la llevamos a esta situación será inevitable una lesión.

2.     Las repeticiones asimétricas del movimiento

Esto significa que si existe un movimiento que se realiza excesivamente de forma homolateral creará una afectación al equilibrio musculoesquelético del cuerpo, depende la persona puede presentar dolor muscular en el “lado trabajado o en el lado abandonado” o en ambos. Este dolor puede representar contracturas musculares, inflamación de los tendones, ligamentos, entre otras cosas. Para prevenir este tipo de lesiones podemos crear una rutina de acondicionamiento que llene las necesidades de los ambos lados, “el trabajado y el abandonado”, analizar que requiere mi cuerpo para no perder equilibrio biomecánico por las repeticiones asimétricas y de esta forma, no solo se previenen las lesiones, sino que además se garantiza una buena ejecución de la puesta en escena.

3. La falta de fuerza y/o elasticidad para realizar un movimiento

En el caso de la fuerza, es necesaria para llevar los miembros a las posturas que la secuencia requiere, pero sin la elasticidad para lograr los rangos de movimiento requeridos por la coreografía o ejercicio no podremos lograr los movimientos en los planos y ejes articulares necesarios para la buena función biomecánica del cuerpo. Por lo tanto, requeriremos de un esfuerzo excesivo para lograr los movimientos y esto puede provocar la desalineación articular y con las repeticiones una posible lesión.

4.  El sobre uso o sobre entrenamiento

A este mecanismo de lesión considero que debemos prestarle mucha atención ya que se tiende a sub valorar por parte del bailarín y la bailarina; esto también un mecanismo de lesión. Cuando forzamos el cuerpo a realizar más de lo que está preparado podemos llevarlo lentamente a una lesión por sobre uso, en algunas ocasiones estas lesiones dan un preaviso, pero en la mayoría aparecen de pronto, después de una gestación silenciosa, podría tener días o hasta meses. He observado que generalmente cuando aparecen los primeros signos no les prestamos atención, y cuando ocurre la lesión ya es demasiado tarde, porque dependiendo del tiempo de gestación podría tornarse en una lesión crónica y muchas veces nos obliga a dejar las tablas por mucho tiempo.

 

Por último, quiero mencionar la lesión por trauma o accidente que afortunadamente es poco común en este ámbito, ocurre como su nombre lo dice accidentalmente, generalmente se le da atención de inmediato y tiene buen pronóstico.

Desafortunadamente las lesiones ocurren más de lo que desearíamos, pero les recomiendo que siempre mantengan una actitud positiva pues el aspecto psicológico es una variable que afecta a la recuperación. Las lesiones se pueden evitar con el desarrollo de la consciencia corporal y la escucha del cuerpo ya que como artistas debemos tener en cuenta que el cuerpo humano es un ente comunicador de forma consciente e inconsciente, hacia lo interno y hacia lo externo durante toda su vida.

Fotografía con fines ilustrativos. Fotógrafa: ITXN Photo. Obra «Hoy no vengas por mí» de Gabriel Rodríguez.

 

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